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Efecto Mateo: por qué los ricos acumulan más riqueza

Descubre qué es el efecto Mateo en economía, cómo funciona este fenómeno que explica la concentración de riqueza entre los más adinerados.

Efecto Mateo: por qué los ricos acumulan más riqueza
Imagen: xataka.com. Uso informativo; los derechos pertenecen a su titular.

Origen bíblico de una teoría económica

El efecto Mateo es un concepto que ha revolucionado nuestra comprensión sobre cómo se acumula y perpetúa la riqueza en las sociedades modernas. Su nombre proviene del Evangelio de San Mateo (25:29), donde aparece la frase: "Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado". Esta metáfora bíblica fue transformada en un modelo científico capaz de explicar fenómenos económicos complejos.

En 1968, el sociólogo Robert K. Merton tomó esta idea ancestral y la convirtió en un objeto de estudio riguroso. Publicó sus hallazgos en la prestigiosa revista Science, donde describía cómo los investigadores más reconocidos recibían mayor crédito que sus colegas menos conocidos, incluso cuando sus contribuciones eran equivalentes. Bautizó el fenómeno como "efecto Mateo" porque la frase bíblica capturaba perfectamente lo que observaba: el éxito genera más éxito, y el prestigio atrae más prestigio.

Mecanismos económicos que perpetúan la desigualdad

En el ámbito económico, el efecto Mateo se manifiesta de manera especialmente clara a través de la rentabilidad diferencial del capital. El economista francés Thomas Piketty ha demostrado que cuando el rendimiento del capital supera la tasa de crecimiento económico general, los poseedores de patrimonio obtienen ganancias cada año sin necesidad de trabajar. Esto significa que quienes ya disponen de activos financieros ven multiplicarse su riqueza de forma exponencial.

Un estudio del Banco de Pagos Internacionales (BIS) analizó datos económicos italianos entre 1991 y 2016 y comprobó que el 10% más rico consiguió una rentabilidad 2,75 puntos porcentuales superior en sus activos respecto al resto de la población. Parte de esta ventaja se debía al acceso temprano a servicios bancarios digitales, una ventaja que se fue diluyendo conforme la banca online llegó a todos los hogares. Esta evidencia numérica confirma que los ricos no solo tienen más dinero, sino que su dinero trabaja más eficientemente.

Aplicación más allá de la economía financiera

El patrón del efecto Mateo trasciende los mercados financieros y se replica en numerosos campos. En la investigación científica, un estudio publicado en la revista PNAS por investigadores de la Universidad de Harvard examinó cómo funcionaba la asignación de fondos para proyectos científicos. Compararon a investigadores cuyas solicitudes quedaban apenas por debajo y por encima del umbral de aprobación, descubriendo que los primeros recibían más del doble de financiación en los ocho años posteriores.

La diferencia no se explicaba por nuevos méritos o descubrimientos, sino simplemente por poseer un proyecto previamente aprobado. Ese antecedente generaba un halo de prestigio que facilitaba futuras solicitudes, creando un ciclo autorreferencial de ventaja acumulativa. El mismo patrón se observaba cuando científicos famosos colaboraban con investigadores desconocidos: los primeros capturaban casi todo el reconocimiento, aunque el trabajo se dividiera equitativamente.

El efecto Mateo en la educación y la alfabetización

El psicólogo Keith Stanovich identificó el mismo fenómeno en contextos educativos. Sus investigaciones sobre niños que aprenden a leer en edades tempranas revelan que estos menores acumulan progresivamente más vocabulario, mejor comprensión lectora y mayores habilidades para aprender nuevos conceptos. Entre tanto, aquellos que comienzan con dificultades leen menos y se rezagan cada curso académico.

En apenas tres o cuatro años, la brecha entre ambos grupos se vuelve abismal. Los docentes describen este fenómeno como una espiral autorreferencial cada vez más difícil de detener: quienes avanzan rápidamente desarrollan confianza y motivación que alimentan su aprendizaje, mientras que quienes se quedan atrás pierden motivación y dedican menos esfuerzo a la lectura. Este patrón educativo refleja perfectamente el mecanismo del efecto Mateo en contextos económicos: las ventajas iniciales se amplifican exponencialmente con el tiempo.

Las herencias como acelerador de la desigualdad

La transmisión intergeneracional de patrimonio actúa como un acelerador poderoso del efecto Mateo económico. Las herencias no solo transfieren riqueza, sino también acceso a redes profesionales, educación de calidad superior, contactos empresariales y oportunidades de inversión que potencian el crecimiento del patrimonio heredado.

Análisis recientes demuestran que en países como España, Francia y Estados Unidos, las herencias explican aproximadamente un tercio de la brecha de riqueza entre familias. A nivel global, la concentración es aún más pronunciada: desde mediados de los años 90, el 1% más adinerado ha capturado el 38% del crecimiento total de la riqueza mundial, mientras que la mitad más pobre apenas ha obtenido el 2%. Esta distribución dramáticamente desigual no es accidental, sino una manifestación clara del efecto Mateo operando a escala planetaria.

Magnitud del fenómeno en las grandes fortunas contemporáneas

La magnitud del efecto Mateo se visualiza claramente examinando la evolución de las mayores fortunas globales. En 2016, Bill Gates encabezaba el ranking mundial con un patrimonio estimado en 75.000 millones de dólares, mientras que Jeff Bezos, en quinta posición, disponía de 45.200 millones. Una década después, la escala se ha transformado radicalmente.

Elon Musk ostenta actualmente el título de persona más rica del mundo con aproximadamente 708.000 millones de dólares, lo que representa una multiplicación por diez de la cantidad poseída por el líder del ranking hace solo diez años. Michael Dell, quien ocupa la quinta posición en 2026, dispone de 228.800 millones de dólares, cifra que ha quintuplicado la del quinto puesto de 2016. Este crecimiento exponencial ilustra vívidamente cómo el capital existente genera capital adicional a un ritmo acelerado.

En contraste, la riqueza media por adulto en España prácticamente se ha estancado: el Informe de Riqueza Mundial 2016 de Credit Suisse estimaba 116.320 dólares por persona adulta, mientras que el Informe Global Wealth 2025 de UBS señala 111.575 dólares para 2025. Esta cifra prácticamente idéntica, tras una década, demuestra que mientras los ultrarricos multiplican sus patrimonios exponencialmente, la población general apenas mantiene su poder adquisitivo.

Conclusiones y perspectivas futuras

El efecto Mateo representa un mecanismo fundamental que explica por qué la desigualdad económica tiende a ampliarse en lugar de reducirse naturalmente. Lejos de ser un fenómeno exclusivo de las finanzas, se manifiesta en educación, ciencia, tecnología y prácticamente todos los campos donde existe competencia por recursos limitados. Comprender este mecanismo no resuelve automáticamente el problema, pero proporciona una explicación rigurosa de por qué individuos de orígenes modestos enfrentan obstáculos sistemáticos para alcanzar estabilidad económica, mientras que quienes nacen en contextos de privilegio ven multiplicarse sus recursos casi inevitablemente.

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