Vía Láctea: corrugaciones revelan nueva estructura galáctica
Investigadores chinos descubren corrugaciones en la Vía Láctea usando 30.000 nubes moleculares. Un hallazgo que revoluciona nuestra comprensión de la estructura galáctica.

Durante décadas, los astrónomos han sabido que la Vía Láctea no es un disco completamente plano. Sin embargo, un reciente estudio publicado en Nature Astronomy ha revelado que la estructura de nuestra galaxia es mucho más compleja de lo que se imaginaba. Un equipo de investigadores del Observatorio de la Montaña Púrpura, perteneciente a la Academia China de Ciencias, ha identificado patrones de ondulaciones verticales superpuestas al alabeo conocido de la galaxia, demostrando que la Vía Láctea presenta corrugaciones medibles en su disco exterior.
Más allá del alabeo galáctico tradicional
La noción de que la Vía Láctea está deformada no es nueva. Los astrónomos han comparado durante años la curvatura del disco galáctico con un vinilo deformado por el calor, una analogía que captura la idea de una estructura curva en sus bordes. Este fenómeno, conocido como alabeo, ha sido estudiado durante décadas y representa una de las características más evidentes de nuestra galaxia cuando se observa desde perspectivas externas.
Lo innovador del reciente hallazgo es que, además de este grand alabeo, existen corrugaciones adicionales que crean patrones de ondulación en el gas frío del disco exterior. Estos pliegues funcionan como capas superpuestas, añadiendo una dimensión completamente nueva a la comprensión de la topografía galáctica. El equipo chino ha proporcionado evidencia cuantificable de que el material cósmico de la Vía Láctea no solo se curva en los bordes, sino que también presenta arrugas detectables en múltiples direcciones.
Metodología y datos del estudio
La investigación, titulada
