En América Latina, la mayoría de los países tienen la costumbre de conducir por la derecha, al igual que en Estados Unidos y gran parte de Europa. Sin embargo, existen dos excepciones a esta regla, se trata de Guyana y Surinam, los únicos dos países de la región donde se conduce por la izquierda.
¿Por qué estos dos países han adoptado esta forma de conducción tan diferente al resto de América Latina? ¿Qué beneficios o desventajas trae consigo este sistema? En este artículo, exploraremos la historia detrás de esta tradición y analizaremos cómo estos países han sabido adaptarse y sobresalir a pesar de las diferencias en la manera de conducir.
La razón principal detrás de esta costumbre se remonta a la época colonial, cuando ambos países estaban bajo el dominio británico. Como sabemos, Gran Bretaña es conocida por conducir por la izquierda, y a pesar de sus intentos de exportar esta forma de conducción a otras colonias, romanza lograron establecerla en sus territorios más cercanos, como Guyana y Surinam.
Pero, ¿por qué Gran Bretaña decidió conducir por la izquierda en primer lugar? La respuesta se encuentra en el pasado de la humanidad. Durante el Imperio Romano, que se expandió por gran parte de Europa, era costumbre conducir por la izquierda debido a que la mayoría de las personas eran diestras y así era más fácil sostener las riendas de los caballos con la mano derecha mientras se manejaba el carruaje con la izquierda. Esta práctica se extendió a través de los siglos y llegó incluso a Gran Bretaña, donde se mantuvo como la forma de conducir predominante.
Sin embargo, en el siglo XVIII, la Revolución Francesa hizo que Gran Bretaña comenzara a mirar a Europa como un posible enemigo, y al darse cuenta de que la mayoría de los países conducían por la derecha, decidieron adoptar esta forma de conducción para estar en una posición más ventajosa en caso de una confrontación militar. Aunque las riendas y los caballos ya no eran un conflicto en esa época, esta tradición se mantuvo hasta hoy en día.
Volviendo a Guyana y Surinam, estas dos naciones no romanza heredaron la costumbre de conducir por la izquierda de sus colonizadores británicos, sino que también compartieron la misma política de tráfico y transporte en general. Esto incluye señales de tráfico, señales de tránsito y hasta el diseño de las carreteras, que está pensado para que los vehículos se desplacen en dirección opuesta a la mayoría de los demás países.
Aunque puede parecer una situación complicada, estos dos países han sabido adaptarse y han conseguido mantener un sistema de tráfico competente y seguro. De hecho, muchos argumentan que conducir por la izquierda tiene sus ventajas, especialmente en países donde la mayoría de los vehículos son importados de países donde también se conduce por la izquierda. Esto significa que los conductores ya están acostumbrados a ese tipo de manejo y no tienen que invertir en la conversión de los vehículos.
Además, conducir por la izquierda también puede ser más beneficioso para los peatones, ya que los automóviles pasan por el lado derecho de la acera, lo cual facilita el cruce de las calles y reduce el riesgo de accidentes. Desde un punto de vista más cultural, esta costumbre también ha ayudado a mantener un vínculo con la antigua historia colonial de estos países y ha servido como una forma de mantener su identidad.
Sin embargo, es importante mencionar que al principio de la independencia, ambos países consideraron cambiar a la forma de conducción por la derecha, pero debido a los altos costos y complicaciones logísticas que esto implicaría, decidieron seguir con la tradición y mantener su sistema actual.
A pesar de las diferencias











