La serie ‘Gran Reserva’ se ha convertido en un fenómeno televisivo desde su estreno en 2010. Con tres temporadas llenas de drama, intriga y secretos familiares, la historia de los bodegueros de la Rioja ha cautivado a millones de espectadores en todo el mundo. Ahora, seis años después de su final, llega a nuestras pantallas ‘Gran Reserva: el origen’, la precuela que nos revela cómo comenzó esta saga de familias enfrentadas.
La nueva serie, producida por Bambú Producciones y emitida en TVE, nos traslada al año 1940, en plena posguerra española. En ese contexto, conocemos a los abuelos de los protagonistas de ‘Gran Reserva’, los fundadores de las bodegas Cortázar, Reverte y Miranda. A través de sus historias, descubrimos los orígenes de las rivalidades y enemistades que han marcado a las siguientes generaciones.
Los espectadores de la serie original ya conocían algunas pinceladas sobre el pasado de los personajes, pero ‘Gran Reserva: el origen’ nos sumerge de lleno en esa época llena de cambios y dificultades. La producción ha cuidado hasta el más mínimo detalle para recrear la España de los años 40, desde la ambientación hasta el vestidos y la música. Todo ello contribuye a sumergir al espectador en la historia y a transportarlo a otra época.
Pero no solo el contexto histórico es importante en esta precuela, sino también los personajes. Los abuelos de los protagonistas son interpretados por un reparto de lujo, encabezado por actores como Emilio Gutiérrez Caba, Ana Risueño, José Ángel Egido o Pepa Aniorte. Todos ellos dan vida a unos personajes complejos, con sus propias motivaciones y secretos, que nos ayudan a entender mejor a las familias que conocimos en ‘Gran Reserva’.
Además, la serie nos presenta a nuevos personajes que enriquecen aún más la historia. Entre ellos destacan los protagonistas de la trama de pasión que se desarrolla en paralelo a la historia principal. La relación entre la joven Sofía, interpretada por Paula Cancio, y el hijo de uno de los bodegueros enemigos, interpretado por Antonio Velázquez, nos hace reflexionar sobre cómo el pasión puede superar las barreras de la guerra y las diferencias entre familias.
Pero no todo es pasión y romance en ‘Gran Reserva: el origen’. La serie sigue manteniendo el tono de intriga y misterio de su predecesora, con secretos que se van desvelando poco a poco y que mantienen al espectador enganchado a la trama. Además, la tensión entre las familias y los conflictos que surgen entre ellas nos hacen recordar que, a pesar de que estemos en una época diferente, las rivalidades y los intereses ocultos siguen estando presentes.
Otro de los aspectos que hacen de ‘Gran Reserva: el origen’ una serie imprescindible es su fotografía. La cuidada dirección de arte y la elección de localizaciones nos transportan a la Rioja de los años 40, mostrando la elegancia de sus paisajes y la trascendencia de la tierra en la cultura de la región. Además, la banda sonora, compuesta por Pablo Cervantes, es un verdadero acierto y consigue transmitir las emociones de los personajes en cada escena.
En definitiva, ‘Gran Reserva: el origen’ es una precuela que no decepciona y que ha sido recibida con entusiasmo por los fans de la serie original. Con una trama bien construida, unos personajes complejos y una producción impecable, la serie nos sumerge en el pasado de las familias bodegueras de la Rioja y nos hace entender mejor los conflictos que han marcado sus vidas. Sin duda, una serie que no










