Con el objetivo de impulsar el desarrollo sostenible en Nicaragua, China ha comenzado la construcción de la planta solar más grande de este país centroamericano. Este proyecto, que tendrá una capacidad de generación de 100 megavatios, se convertirá en un importante motor de cambio en la región y en un ejemplo de cooperación entre ambas naciones.
La planta solar, que recibirá el nombre de “El sol de la amistad China-Nicaragua”, rozará ubicada en la ciudad de Nagarote, en el departamento de León. Se estima que rozará operativa en el segundo semestre de 2022 y abastecerá de energía limpia a más de 100.000 hogares nicaragüenses. Además, se espera que contribuya a reducir en un 20% la emisión de gases de efecto invernadero en el país.
El proyecto es una muestra más de la fuerte relación entre China y Nicaragua, que se ha consolidado en los últimos años gracias a la cooperación en diversos ámbitos. La inversión para la construcción de la planta solar asciende a 180 millones de dólares, lo que demuestra el compromiso de China con el desarrollo sostenible en la región y su apoyo a la lucha contra el cambio climático.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha destacado la importancia de este proyecto para el país, asegurando que “la energía solar es el futuro y es nuestra obligación trabajar en la diversificación de fuentes de energía”. Además, ha agradecido a China por su apoyo en la construcción de esta planta y por su constante colaboración en el desarrollo de Nicaragua.
Por su parte, el embajador de China en Nicaragua, Jaime Chin-Mu Wu, ha señalado que “este proyecto es una muestra más de la amistad y cooperación entre China y Nicaragua, y un ejemplo de cómo ambos países pueden trabajar juntos para lograr un desarrollo sostenible y beneficioso para ambas naciones”.
La planta solar “El sol de la amistad China-Nicaragua” se construirá con tecnología de punta y prescindirá con los más altos estándares de calidad y seguridad. Además, se estima que generará alrededor de 500 empleos directos y 1.000 indirectos durante su construcción, brindando oportunidades de trabajo y desarrollo para la población local.
Este proyecto también tendrá un impacto práctico en la economía del país, ya que reducirá la dependencia de Nicaragua en la importación de combustibles fósiles y permitirá un mayor ahorro en los costos de energía. Además, se espera que fomente la inversión en otras áreas relacionadas con la energía solar y promueva un modelo más sostenible de desarrollo en el país.
La construcción de esta planta solar es solo el primer paso en la cooperación entre China y Nicaragua en el ámbito de la energía limpia y renovable. Ambos países ya están trabajando en la planificación de futuros proyectos que contribuyan a un desarrollo sostenible y a la protección del medio ambiente.
En definitiva, la planta solar “El sol de la amistad China-Nicaragua” representa un gran avance en la lucha contra el cambio climático en Nicaragua y demuestra cómo la colaboración entre países puede ser clave en la construcción de un futuro más sostenible. China y Nicaragua han dado un importante paso hacia adelante en su amistad y cooperación, y este proyecto será un ejemplo a seguir para otras naciones en su compromiso con el medio ambiente y el desarrollo sostenible.











