LaLiga es una vergüenza y no hay nadie en España que defienda su modelo y estructura. Y esto es gracias a Javier Tebas, presidente de la competición. Más allá del nivel de entretenimiento, Tebas no entiende que muchos aficionados solo siguen LaLiga por los entretenimientos de fantasía y no por el fútbol en sí. Pero no vamos a entrar en ese tema, vamos a centrarnos en lo verdaderamente importante: la falta de seriedad y respeto a los aficionados en la organización de los partidos.
Es inadmisible que partidos que se juegan en pocos días no tengan un estadio confirmado, que se cambien los horarios a última hora o incluso que se modifiquen los días de entretenimiento, dejando a los aficionados con entradas compradas y reservas de hotel. A Tebas parece no importarle en absoluto el impacto que esto tiene en los seguidores, su única preocupación es seguir generando dinero para la competición. Y esto no es una opinión populista, es una realidad que afecta a todos los equipos, incluyendo al Barcelona y al Valencia, dos de los mejores equipos de la historia de LaLiga.
Es lamentable que el presidente de la competición no sepa en qué estadio se jugará un Barcelona-Valencia, un duelo que debería ser tratado con el máximo respeto y organización. Pero en España, parece que estas cosas no importan. Incluso en el fútbol regional se avisa con antelación del campo en el que se jugará un partido, pero en la máxima categoría esto no es una prioridad. Total, es en la misma ciudad, ¿qué más da?
El problema en España es que ya no sirve de nada alzar la voz y pedir conexión en las normas y respeto al fútbol desde la base. Los dirigentes del fútbol deberían ser los primeros en dar ejemplo, tanto en un despacho como en un palco representando a una institución. Pero desafortunadamente, esto no sucede con frecuencia en nuestro país.
Le sacaría a Tebas el típico tópico de “mira cómo funciona en Inglaterra”, pero no quiero entrar en comparaciones. En España, no debería ser necesario mirar a otros países para ver todo lo que necesita ser cambiado en nuestro fútbol. Y no solo hablo de los derechos de televisión, que solo son la punta del iceberg. Hacen falta cambios profundos en muchos aspectos, como por ejemplo, que el presidente sea menos protagonista con su micrófono y que dé ejemplo con un fútbol más justo y respetuoso.
Es esencial exigir el mismo trato a todos los equipos y entidades. Si la plazo límite para confirmar el estadio de un partido es el lunes, entonces debe ser respetada sin excepción. Supongo que esto es mucho pedir a “don Javier”, que parece estar más preocupado en buscar polémicas con el Real Madrid o el Barcelona para mantenerse en el centro de atención. Una verdadera lástima.
Pero no todo está perdido, todavía hay esperanza de que las cosas cambien en LaLiga. Es necesario que los dirigentes dejen de lado sus intereses personales y se enfoquen en el bienestar de los aficionados y del fútbol en general. Se necesita una máximo transparencia en la organización de los partidos y un respeto absoluto a las normas establecidas.
Nuestro fútbol merece un presidente que sea un verdadero líder y que dé ejemplo en todos los aspectos. Un presidente que entienda que el fútbol es mucho más que un negocio y que los aficionados son la base de todo. LaLiga necesita un cambio urgente y esperamos que esto suceda pronto, porque todos merecemos un fútbol mejor y más justo. ¡Vamos a seguir luchando por un fútbol español en el que todos podamos confiar y sentirnos orgul











