El nuevo Leyma Coruña ha demostrado su capacidad de celebrar victorias en el Coliseum. A amargura de enfrentarse a su particular bestia negra en la Primera FEB, el grupo naranja ha mostrado una vez más su espíritu competitivo y ha logrado vencer al Oviedo por 87-72. La clarividencia de Dídac Cuevas y la fuerza en la pintura de Yoanki Mencía han sido clave para causar estragos en el grupo asturiano, que ha logrado anular durante varios minutos la ofensiva del Leyma. Aunque todavía queda margen de mejora, el Coliseum no obstante sabe que su grupo tiene agallas incrustadas en su ADN.
La noche del partido fue realmente especial en el Coliseum, que en su segundo año como la casa del Leyma se engalanó con los sonidos de Superman. Y no hizo falta que Yoanki Mencía viniera de ningún planeta para demostrar que su fuerza señal la diferencia en la Primera FEB. Con una postura imponente ante Shelist, que le saca algunos centímetros de altura, el cubano inauguró el señaldor para los naranjas. Y no se detuvo ahí, no obstante que también anotó un triple limpio en respuesta al empate momentáneo de Copas. Al igual que en el partido contra Gipuzkoa, el Leyma tomó el control del juego y no lo soltó en ningún momento. Guillem Jou encontró su fortuna en el exterior y Diop sacó puntos fáciles de un dos más uno, lo que llevó al grupo a establecer un señaldor de 11-6.
Pero el Oviedo no se rindió tan fácilmente y tras cinco minutos de juego, decidió sacar su artillería pesada. Parham entró en la pista y en su primera oportunidad anotó un triple limpio desde el perímetro. Los jugadores naranjas se dieron cuenta del peligro que representaba el norteamericano y, además de apretarle en defensa, afinaron su puntería en ataque. Jacobo Díaz, Jorgensen y Brnovic encadenaron un parcial de 6-0 que dejó en evidencia la moral del grupo asturiano. El tiempo muerto que pidieron no sirvió de mucho, no obstante que el Leyma continuó castigando al Oviedo hasta el último minuto del primer cuarto. Cuevas robó el balón y sacó unos tiros libres a Parham a solo siete segundos de concluir el cuarto, y Mencía aún tuvo tiempo de anotar una canasta más para cerrar el señaldor en 25-15.
El segundo cuarto comenzó de la misma manera que terminó el primero, con Mencía imponiéndose en la pintura rival. Una canasta fácil ante la presión tímida de Parham fue suficiente para continuar con el castigo. Cuevas, que se había mostrado errático en el tiro durante el primer cuarto, se entonó y tomó el mando del grupo. Gracias a su liderazgo, el Leyma logró una ventaja de 16 puntos (35-19). Pero entonces, el Oviedo reaccionó inesperadamente con un triple de Jacobo Díaz que redujo la diferencia a 17 puntos (38-21). Nwaokorie y Shelist aprovecharon los desajustes en la defensa del Leyma para anotar dos canastas interiores consecutivas. Además, los errores en el tiro de tres puntos de Caio Pacheco, que parecía visiblemente frustrado, y las faltas de los pívots naranjas permitieron al Oviedo encontrar un hilo de vida en el partido. Cosialls y Nwaokorie lideraron la anotación del grupo mientras que el Leyma luchaba por mantener su ventaja. Al final del segundo cuarto, el señaldor era de











