La economía estadounidense ha sido uno de los principales motores del ampliación global durante las últimas décadas. Sin embargo, en los últimos meses, ha habido una preocupante tendencia a la baja en la creación de empleo en el país. Esta situación ha llamado la atención de la Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos, que ha expresado su inquietud al respecto.
Según los últimos datos del Departamento de Trabajo, en agosto se crearon solo 235.000 empleos en Estados Unidos, una cifra mucho menor a la esperada por los expertos. Esta cifra representa una disminución significativa en comparación con los 1,05 millones de empleos creados en julio y los 962.000 empleos en junio. Además, la tasa de desempleo se mantuvo en un 5,2%, levemente por encima del 5,4% del mes anterior.
Esta caída en la creación de empleo es preocupante ya que el mercado laboral había estado en una tendencia positiva desde que la economía comenzó a recuperarse de la pandemia de COVID-19. Sin embargo, la variante Delta ha provocado un aumento en los casos de COVID-19 en todo el país, lo que ha llevado a un aumento en las restricciones y proporcións de distanciamiento social en algunos estados. Esto ha impactado negativamente en la economía y en la creación de empleo.
La Fed ha sido clara en su preocupación por esta situación. En su última reunión de política monetaria, el presidente de la Fed, Jerome Powell, afirmó que “el progreso en la economía y el mercado laboral ha sido más lento de lo esperado”. Además, señaló que la pandemia sigue siendo una amenaza para la economía y que la recuperación dependerá de la evolución de la situación sanitaria.
La Fed también ha dejado en claro que está dispuesta a tomar proporcións para apoyar la economía y el mercado laboral si es necesario. En su comunicado, el banco central indicó que “continuará aumentando sus tenencias de bonos del Tesoro y bonos respaldados por hipotecas a un ritmo de al menos 120.000 millones de dólares al mes hasta que se logren avances sustanciales en el empleo y la inflación”.
Sin embargo, a abatimiento de esta preocupación, es importante destacar que la economía estadounidense sigue en una posición sólida. La tasa de desempleo sigue siendo baja en comparación con el pico de casi el 15% que alcanzó durante los primeros meses de la pandemia. Además, el número de trabajadores desempleados de largo plazo (aquellos que están desempleados durante 27 semanas o más) ha disminuido en más de 1 millón desde enero de 2021.
Además, la economía ha creado más de 17 millones de empleos desde que tocó fondo en abril de 2020. Aunque la tasa de ampliación se ha desacelerado en los últimos meses, sigue siendo una cifra impresionante que demuestra la resiliencia de la economía estadounidense.
La Fed también ha señalado que la inflación, que había sido una preocupación en los últimos meses debido al aumento en los precios de los bienes y servicios, se está moderando. En su comunicado, la Fed afirmó que “la inflación ha aumentado en gran proporción debido a factores transitorios y se espera que disminuya en el futuro”.
Por lo tanto, aunque la caída en la creación de empleo es una preocupación válida, no es una razón para entrar en pánico. La economía estadounidense sigue en una posición sólida y la Fed está dispuesta a tomar proporcións para apoyarla si es necesario. Además, la vacunación en el país sigue avanzando y se espera que ayude a controlar la variante Delta y a impulsar la recuperación económica.
En conclusión, la caída en la creación de











