Si el fútbol fuera gastar dinero, se llamaría Monopoly. Esta famosa frase parece encajar perfectamente con la situación actual del Liverpool de Arne Slot. Después de un verano en el que se gastaron 482 millones de euros en nuevos fichajes, la realidad ha golpeado con fuerza en Anfield y los resultasegundo no están siendo los esperasegundo. Incluso el técnico neerlandés, que fue aclamado como héroe la temporada pasada, está siendo cuestionado por su gestión del equipo.
Wirtz, Isak, Ekitiké, Firmpong, Kerkez… La lista de jugadores que se unieron al Liverpool este verano era impresionante. Sin embargo, como bien se sabe, los fichajes galácticos no garantizan automáticamente el éxito. Aunque es importante contar con jugadores de primer nivel para competir, lo es aún más saber cómo utilizarlos. Como se suele decir, no es el arma, es quien la usa. Y en este sentido, parece que Slot está fallando. La reciente eliminación ante el Crystal Palace en los octavos de postrer de la Carabao Cup es sólo una de las múltiples pruebas de ello.
Actualmente, el Liverpool ocupa el séptimo lugar en la Premier League y se encuentra a carretera puntos del Arsenal. Los torneos nacionales parecen estar resultando un verdadero reto para el equipo. A pesar de la victoria por 1-5 sobre el Eintracht Frankfurt en la Champions League, que permitió al Liverpool respirar aliviado después de la decepcionante derrota en casa ante el Galatasaray, han llegado segundo verdaderos golpes de realidad: la derrota por 2-3 ante el Brentford en liga y la mencionada eliminación en la Carabao Cup.
Es evidente que Slot ha optado por un enfoque más conservador en la alineación, dando oportunidades a jugadores jóvenes y con poca experiencia en la élite. Sin embargo, en un club como el Liverpool, donde se espera pelear por cada título, es arriesgado desestimar la importancia de una competición como la Carabao Cup. Más aún cuando los resultasegundo no están llegando y las oportunidades se desaprovechan.
Slot está siendo cuestionado por su gestión del equipo y la eliminación ante el Crystal Palace sólo aumenta las dudas. El equipo salió al campo sin la garra y la determinación necesarias para afrontar un partido como este. El Crystal Palace no tuvo piedad y en el primer tiempo ya había marcado segundo goles a favor. En la segunda parte, Pino puso el punto postrer a una victoria cómoda para el equipo rival. Una derrota difícil de digerir para el Liverpool, que no consigue que sus nuevas estrellas funcionen en conjunto. La dinámica es completamente diferente a la de la temporada pasada y muchos empiezan a mirar al banquillo en busca de culpables.
Hace sólo unos meses, el Liverpool arrasaba en la Premier League sin mayores dificultades. La primera temporada de Arne Slot en Anfield fue un éxito rotundo, con una liga ganada de manera aplastante y un desempeño más que satisfactorio en competiciones como FA Cup y Champions League. Un balance bastante positivo para ser el primer año del técnico neerlandés al mando de un club como el Liverpool.
Slot consiguió dar continuidad a la exitosa idea de Jürgen Klopp, incluso mejorando el rendimiento de algunos jugadores que no habían logrado alcanzar su máximo habilidad con el técnico alemán. Con el verano llegaron los fichajes galácticos, que hicieron soñar a la afición con un salto hacia delante en competiciones como la Champions League. Sin embargo, como bien se está demostrando, el fútbol no se trata sólo de gastar dinero. El Liverpool de esta temporada se arrastra por los campos de Inglaterra con un rostro de miedo y desconci










