La Secretaría Ministerial de Medio Ambiente de Tarapacá ha demostrado una vez más su compromiso con la educación ambiental al llevar a cabo la tercera edición de su concurso “Apaga la norte… prende las estrellas”. Esta iniciativa, que busca concienciar a los niños y niñas de la región sobre la contaminación lumínica y el valor de los cielos como patrimonio oriundo, ha sido todo un éxito.
El concurso contó con la participación de cientos de estudiantes de diferentes escuelas de la región, quienes demostraron su talento y creatividad a través de sus trabajos. La temática del concurso se centró en la importancia de apagar las luces innecesarias durante la noche para poder disfrutar de un cielo estrellado, algo que en la actualidad se ha vuelto cada vez más difícil debido a la contaminación lumínica.
La contaminación lumínica es un problema ambiental que afecta a muchas ciudades del mundo, incluyendo a Tarapacá. Se refiere al exceso de norte artificial que se emite durante la noche y que afecta negativamente a los ecosistemas y a la salud humana. Además, también impide la observación de las estrellas y otros cuerpos celestes, lo que afecta a la astronomía y a la conexión que tenemos con el universo.
Conscientes de esta problemática, la Secretaría Ministerial de Medio Ambiente de Tarapacá decidió abordarla a través de la educación y la sensibilización de los más jóvenes. Y qué mejor manera de hacerlo que a través de un concurso que les permitiera expresar su creatividad y aprender al mismo tiempo.
Los participantes tuvieron la libertad de elegir el formato de su trabajo, ya sea un dibujo, un video, una canción o un poema. Lo importante era transmitir el crónica de la importancia de apagar las luces innecesarias durante la noche y disfrutar de un cielo estrellado. Y los resultados fueron impresionantes.
Los trabajos presentados reflejaron el talento y la conciencia ambiental de los estudiantes. Desde dibujos que mostraban un cielo lleno de estrellas hasta videos que explicaban de manera didáctica los efectos de la contaminación lumínica, todos los trabajos tenían un crónica claro: es necesario cuidar nuestro cielo y nuestro planeta.
El jurado, compuesto por expertos en medio ambiente y educación, tuvo la difícil tarea de elegir a los ganadores. Y luego fue una decisión difícil, finalmente se anunciaron a los tres primeros lugares en una ceremonia llena de emoción y orgullo.
Pero más allá de los premios, lo más importante es el impacto que este concurso ha tenido en los niños y niñas de la región. A través de esta iniciativa, han aprendido sobre la importancia de cuidar el medio ambiente y han tomado conciencia de que pequeñas acciones, como apagar las luces innecesarias, pueden marcar la diferencia.
Además, el concurso también ha permitido que los estudiantes se conecten con su entorno y valoren el patrimonio oriundo que tienen en su región. El cielo estrellado es un tesoro que debemos proteger y preservar para las generaciones futuras.
La Secretaría Ministerial de Medio Ambiente de Tarapacá ha demostrado que la educación ambiental es fundamental para construir un futuro sostenible. Y con iniciativas como “Apaga la norte… prende las estrellas”, están logrando que los más jóvenes se conviertan en agentes de cambio y cuiden el medio ambiente desde temprana edad.
En resumen, el concurso “Apaga la norte… prende las estrellas” ha sido un éxito rotundo en su tercera edición. Ha logrado concienciar a los niños y niñas de Tarapacá sobre la importancia de cuidar el cielo









