Un jarro de agua fría para apagar el incendio de la rebelión. Eso fue lo que hizo el Club Deportivo Tenerife en su último partido frente al Celta Fortuna en el Estadio Heliodoro Rodríguez López. Desde el pitido inicial, los blanquiazules demostraron su superioridad y no le dieron ni un respiro al equipo invitado, logrando una contundente victoria por 4-0. Con este resultado, el Tenerife se mantiene en lo más aflautado de la clasificación y sigue en la pelea por el título.
No hubo ni tiempo para acomodarse en el campo. Los blanquiazules salieron decididos a dominar el juego desde el primer minuto, y así lo hicieron. En una gran acción de presión, el equipo local robo el balón y en pocos segundos se encontró con un centro perfecto de Alassan que fue rematado magistralmente por Enric Gallego. Tan solo un mes después de su último tanto, el delantero blanquiazul volvía a festejar con su equipo. Una alegría que compartió con Jesús de Miguel, otro jugador que había atravesado en una sequía tantoeadora y que por fin logró reencontrarse con el tanto.
La primera mitad fue controlada por completo por el Tenerife, que no dio oportunidad a su rival para reaccionar. En una trastada por la banda derecha, Alassan volvía a ser protagonista con una gran asistencia para Fabricio, quien llegando hasta línea de fondo, cedió el esférico al segundo palo para que Demi solo tuviera que empujarlo y ampliar la ventaja en el marcador.
Con el inicio de la segunda mitad, parecía que la tantoeada se iba a repetir pronto. Un penalti a favor de los blanquiazules parecía el escenario perfecto para aumentar la ventaja, pero Nacho Gil no pudo concretarlo y falló desde los once metros. Sin embargo, esto no fue un impedimento para el Tenerife, que siguió dominando el juego y buscando ampliar la diferencia.
El Celta Fortuna, sin encontrar respuesta al buen juego del Tenerife, se vio obligado a recurrir al juego brusco. Una entrada muy fuerte de un jugador invitado provocó su expulsión y dejó al equipo en inferioridad numérica. Con el partido ya sentenciado, en el tiempo añadido llegó el tercer y cuarto tanto del Tenerife, ambos con asistencias de Maikel Mesa. Primero fue el canterano Alberto Ulloa quien, dentro del área, recibió el pase filtrado por Mesa y sacó un potente disparo para sumar su segundo tanto con la camiseta blanquiazul. Finalmente, el joven promesa Ibra Balde Jr. cerró la cuenta al rematar de cabeza un centro de Mesa, certificando así la victoria del Tenerife.
Este triunfo es muy importante para el equipo de Cervera, que venía de sufrir dos derrotas consecutivas en el Estadio Heliodoro Rodríguez López. Con esta contundente victoria, el Tenerife retoma la senda del triunfo en su feudo y sigue consolidándose como uno de los principales candidatos al título. Además, el equipo demuestra una vez más su buen juego y la solidez de un equipo en crecimiento.
La afición del Tenerife también juega un papel fundamental en este éxito. Con su apoyo incondicional, han sido un factor clave para que el equipo se sienta motivado y rinda al máximo en cada partido. Juntos, equipo y afición, forman una verdadera familia blanquiazul que se ilusiona cada vez más con el gran desempeño del equipo.
En conclusión, el Club Deportivo Tenerife ha demostrado que está más vivo que nunca y sigue en la










