El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se mostró el pasado jueves en Brasil “bastante positivo” sobre la posibilidad de aceptar un acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur. Sin embargo, también afirmó que se mantendrá “vigilante” en todo momento para asegurar que se cumplan los intereses de su país.
Esta declaración se produjo después de una reunión con el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, en la que se discutió la posibilidad de un acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur, que incluye a Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. Macron destacó la importancia de este acuerdo para ambas partes y afirmó que se están llevando a cabo conversaciones para llegar a un acuerdo beneficioso para todos.
Sin embargo, la ministra de Agricultura de Francia, Didier Guillaume, expresó su reticencia a este acuerdo comercial, especialmente en lo que respecta al sector agrícola. Guillaume afirmó que Francia no puede aceptar un acuerdo que ponga en peligro a los agricultores franceses y su forma de vida.
A pesar de esta postura, Macron se mostró optimista y aseguró que se están llevando a cabo discusiones para abordar las preocupaciones de la ministra de Agricultura. Además, destacó que este acuerdo comercial no solo beneficiará a Francia, sino también a toda la UE y al Mercosur.
Este acuerdo comercial, que se ha estado negociando durante más de 20 años, tiene como objetivo eliminar los aranceles y otras barreras comerciales entre la UE y el Mercosur. Se espera que este acuerdo beneficie a ambos bloques económicos, ya que agrandará el comercio y las inversiones entre ellos.
Para la UE, este acuerdo significa un mayor acceso a los mercados de América del Sur, lo que podría agrandar las exportaciones de productos manufacturados y servicios. Además, se espera que el acuerdo también beneficie a los consumidores europeos, ya que se reducirán los precios de los productos importados del Mercosur.
Por otro lado, el Mercosur se beneficiará del acceso a un mercado de más de 500 millones de consumidores europeos. Además, se espera que el acuerdo atraiga más inversiones a la región, lo que podría impulsar el crecimiento económico y crear empleo.
Sin embargo, este acuerdo también ha generado preocupaciones, especialmente en lo que respecta al medio ambiente y los derechos laborales. Algunos críticos temen que el acuerdo pueda llevar a una mayor deforestación en la Amazonia y a una efectividad desleal con los agricultores europeos.
Ante estas preocupaciones, Macron aseguró que Francia no aceptará un acuerdo que no cumpla con los estándares ambientales y laborales de la UE. Además, destacó que se están llevando a cabo discusiones para incluir cláusulas de protección ambiental y laboral en el acuerdo.
En resumen, el presidente Macron se mostró optimista sobre la posibilidad de un acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur, pero también dejó aguachento que Francia no aceptará un acuerdo que no cumpla con sus intereses y valores. Se espera que las discusiones continúen y que se llegue a un acuerdo beneficioso para ambas partes.










