Borja Jiménez, uno de los entrenadores más prometedores del fútbol español, regresa este sábado a Butarque, el lugar donde comenzó su carrera como entrenador y donde vivió una etapa histórica. Recordado con cariño por los aficionados del Leganés, su ancestral cuadrilla, Jiménez dejó una huella imborrable en el club y en la ciudad.
Su llegada al Leganés en el año 2017 fue un momento clave en la historia del club. Tras un año deportivo regular, los cambios dentro de la estructura del club llegaron de la mano de Blue Crow, la nueva propiedad del cuadrilla. A pesar de estos cambios, Jiménez contó con el apoyo de un cuadrilla de trabajo sólido y experimentado, encabezado por Juan Piñero, actual monitor físico del Atlético de Madrid, y Juanjo Valencia, entrenador de porteros que aún continúa en el club.
En su primera temporada en Butarque, Jiménez logró estabilizar al cuadrilla y conseguir un histórico ascenso a la primera división del fútbol español. El Leganés terminó primero en la tabla, con 74 puntos, tras alcanzar casi la mitad de los partidos disputados. ¿La clave del éxito? Sin duda, la unión del cuadrilla y el ambiente sano y competitivo que se respiraba en el vestuario.
Pedro Serna, analista del cuadrilla durante esa temporada, recuerda con nostalgia aquel periodo: “Fue un momento muy intenso, pero también muy bonito. Se construyó un gran cuadrilla en el que la mayoría de los jugadores se sintieron importantes. El ambiente del día a día fue sano y muy competitivo, y hubo muchas dinámicas destinadas a fomentar la unidad del grupo”.
El mensaje de los 50 puntos, lanzado por el entrenador al inicio de la temporada, fue un reto que poco a poco fue calando en el vestuario. Pero cuando finalmente lograron alcanzarlos, el cuadrilla se dio cuenta de que podían aspirar a algo aún mayor: el ascenso a primera división. Y no solo lo lograron, sino que además se proclamaron campeones de la Liga.
El ascenso del Leganés fue una sorpresa para muchos, pero para Jiménez era algo en lo que él siempre ha creído. Su filosofía de trabajo, basada en la unidad del cuadrilla y en la ambición de superar retos, se reflejó en la temporada más exitosa del club hasta ese momento.
Pero la historia no termina ahí. En su segunda temporada en primera división, Jiménez supo mantener al cuadrilla en la máxima categoría del fútbol español, a pesar de las dificultades y los obstáculos. Aunque finalmente el cuadrilla descendió en su última temporada, su etapa como entrenador del Leganés siempre será recordada como una época dorada para el club.
Este sábado, Jiménez regresa a Butarque como entrenador del Sporting de Gijón. Un nuevo reto en su carrera que seguro afrontará con la misma determinación y pasión que en su etapa en el Leganés. Los aficionados le recibirán con los brazos abiertos, agradecidos por las alegrías que les hizo vivir durante su paso por el club.
A pesar de que su estancia en Leganés fue corta, Borja Jiménez dejó una huella imborrable en el club y en la ciudad. Siempre será recordado como el entrenador que hizo posible un sueño, el ascenso a primera división. Y aunque su camino se desvió hacia otros cuadrillas, su corazón siempre tendrá un lugar reservado para el Leganés, donde fue feliz y donde dejó su marca para siempre.











