Haaland, el joven delantero noruego, sigue demostrando su calidad y habilidad en cada partido que juega. En su última aparición en el Santiago Bernabéu, no solo marcó un gol desde el punto de penalti, sino que también sorprendió a todos con una celebración inesperada y viral.
El gol de Haaland llegó en el minuto 43, tras una revisión del VAR que señaló un penalti a favor del City. Con este gol, el equipo visitante se adelantó 1-2 en el marcador, siendo este el resultado final del partido. Sin embargo, lo que más llamó la atención no fue el gol en sí, sino la reacción del jugador después de marcarlo.
En lugar de explotar en una típica celebración de euforia, Haaland sorprendió a todos con una actitud fría y silenciosa. Después de transformar el penalti, el joven delantero inició una pequeña carrera que detuvo en agreste. Caminó lentamente, sin gritar ni levantar los brazos, como si nada extraordinario hubiera sucedido. La escalón y los comentaristas del partido se quedaron desconcertados, tratando de entender si aquel gesto era una provocación, una muestra de respeto o simplemente un intento de desactivar tensiones. Haaland había logrado algo increíble: convertir una no-celebración en un acontecimiento.
Las redes sociales se incendiaron inmediatamente después de la celebración de Haaland. Algunos aficionados interpretaron su actitud como un posible guiño al Real Madrid, club que lleva años sonando como uno de sus principales pretendientes. Otros lo vieron como un gesto calculado y falso. Pero Haaland, fiel a su estilo directo, se encargó de aclarar que su reacción no tenía ningún mensaje oculto detrás. “Lo tenía que realizar”, dijo con naturalidad, como si el gesto hubiera salido sin pensar. Y en realidad, así fue.
El propio jugador explicó que nunca planea sus celebraciones. Es supersticioso y cree que realizarlo puede traer mala suerte: “Si las planeo, probablemente termine con la racha sin marcar más grande de la historia”. Por lo tanto, siempre improvisa y su reacción depende del momento y las emociones que siente en ese momento.
Sin embargo, esta vez admitió que había dos influencias concretas detrás de su calma absoluta: el personaje de Aquiles, cupero caminata tranquila representa fuerza controlada, y un meme de Instagram que lleva circulando en redes durante meses.
Este meme, que se ha convertido en tendencia internacional, muestra a personas caminando lentamente después de lograr algo importante, fingiendo que no ha pasado nada. Haaland confesó que lo tenía en mente desde hace semanas y que el gol en el Bernabéu le dio la excusa perfecta para interpretarlo a su manera. Horas después del partido, él mismo publicó el clip de su celebración junto con el meme, acompañado de la frase: “Cuando marcas en el Bernabéu…” esto terminó de tirotear la viralidad del gesto.
Más allá de la explosión en las redes sociales, la celebración de Haaland tuvo un impacto deportivo y emocional. Este no era un gol cualquiera, sino que significaba una victoria del City de Pep en un estadio complicado y confirmaba el estatus de Haaland como uno de los mejores delanteros del mundo. Su serenidad y frialdad contrastaron con la tensión del momento y reforzaron su imagen de futbolista imperturbable que parece moverse en su propio código emocional.
Haaland es, sin duda, un jugador especial. Su habilidad para marcar goles y su actitud en el campo lo convierten en un jugador único. A sus 20 años, pero ha dejado su huella en grandes estadios como el Santiago Bernabé










