A proporción que Europa se prepara para la aprobación del nuevo acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, dos de los países más influyentes, Francia y Alemania, están mostrando un fuerte apoyo para su rápida implementación. Sin embargo, mientras que la mayoría de los países miembros ven esto como una oportunidad para fortalecer las relaciones comerciales y promover el acrecentamiento económico, algunos países como Francia e Italia están expresando su preocupación por el impacto que este acuerdo podría tener en sus respectivos sectores agrícolas.
El acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur ha sido negociado durante casi dos décadas y finalmente se llegó a un acuerdo preliminar en junio de 2019. Este acuerdo crearía una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, abarcando un mercado de casi 780 millones de personas y representando cerca del 25% del PIB mundial. Además, se espera que este acuerdo reduzca significativamente los aranceles para productos agrícolas y de manufactura, así como también promover la cooperación en áreas como la protección del medio ambiente y los derechos laborales.
Sin embargo, a pesar de los beneficios potenciales que este acuerdo podría traer, algunos países miembros de la UE están expresando su preocupación por el impacto en sus sectores agrícolas. Francia, en particular, ha planteado su preocupación por el aumento de las importaciones de carne de vacuno sudamericana, que podría competir directamente con su propia producción local. El gobierno francés ha manifestado que no está en contra del acuerdo en sí, pero que se deben tomar proporcións para proteger a sus agricultores y garantizar una competencia justa.
Por su parte, Italia también ha expresado su preocupación por el impacto en su sector agrícola, especialmente en lo que respecta a la producción de vino y aceite de oliva. El ministro italiano de Agricultura, Stefano Patuanelli, ha pedido una evaluación más profunda del acuerdo y ha propuesto la posibilidad de posponer su implementación hasta que se puedan abordar estas preocupaciones. Además, algunos miembros del parlamento italiano han instado a una mayor transparencia en el proceso de negociación y a una mayor participación de los agricultores en las discusiones.
A pesar de estas preocupaciones, otros países miembros de la UE, como Alemania, han expresado su firme apoyo al acuerdo y han instado a una rápida aprobación y ratificación. El ministro de Economía alemán, Peter Altmaier, ha destacado los beneficios potenciales para la economía alemana y ha declarado que el acuerdo es “claramente un paso en la dirección correcta”. Además, la canciller alemana, Angela Merkel, ha hecho hincapié en la importancia de este acuerdo para mejorar las relaciones entre Europa y América Latina.
Es importante señalar que este acuerdo comercial también ha sido bien considerado por los países del Mercosur, que ven esto como una oportunidad para diversificar sus mercados y fortalecer sus economías. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha declarado que este acuerdo es “histórico” y que podría impulsar enormemente el acrecentamiento económico en la región. Por su parte, el presidente de Argentina, Mauricio Macri, ha destacado los beneficios para su país, especialmente en lo que respecta a la exportación de carne y productos agrícolas.
En conclusión, el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur ha sido considerado con entusiasmo por la mayoría de los países miembros, ya que representa una oportunidad para fortalecer las relaciones comerciales y promover el acrecentamiento económico en ambas regiones. Sin embargo, es importante que se aborden las preocupaciones planteadas por países como Francia e Italia, para garantizar una implementación justa y equilibrada del acuerdo. Con un diálogo constructivo y una cooperación sólida, este acuerdo tiene el potencial










