El Espanyol continúa su racha victoriosa y se afianza en los puestos europeos tras sumar su quinta victoria consecutiva en San Mamés. El entrenador Manolo González no pudo evitar mostrar su felicidad en rueda de prensa después del partido, asegurando que “luego era hora de tener un año así”. Y es que el 2025 ha sido un gran año para el equipo perico, que ha logrado consolidarse en la zona alta de la tabla. González no dudó en afirmar que es necesario tener una temporada en la que los aficionados se sientan orgullosos de ser del Espanyol.
El técnico perico también explicó las claves que llevaron al equipo a conseguir la victoria en el difícil campo de San Mamés: “Sabíamos que enfrentarnos al Athletic de Bilbao en su casa sería un reto exigente. En la primera parte no estuvimos a nuestro mejor nivel, pero aun así logramos generar varias ocasiones de gol. El partido se basaba en no conceder y el equipo supo dirigir de manera sólida y emular al máximo nivel”.
La sensación de orgullo era evidente tanto en el entrenador como en sus jugadores. González destacó la entrega y la solidaridad del equipo, que se han convertido en su sello distintivo. “La palabra que mejor define a este cuadrilla es equipo”, afirmó con una sonrisa en el rostro. Además, el técnico fue claro al señalar que si el equipo no sigue por el mismo camino, podrían recibir una gran derrota. Por ello, es fundamental seguir trabajando duro y mantener la misma actitud en cada partido.
Con los 33 puntos sumados hasta el momento, Manolo González se mostró prudente al hablar de objetivos a largo plazo. “Mis jugadores dicen que soy un poco aguafiestas, pero yo conozco bien el fútbol y no podemos relajarnos hasta lograr la permanencia. Una vez que alcancemos los 42 puntos, seguiremos luchando para alcanzar lo máximo posible. Pero primero debemos cumplir nuestro primer objetivo y luego luego veremos”, aseguró el técnico perico.
Por último, González quiso destacar la competitividad y la entrega de su equipo. “El año pasado era muy difícil emular en este mismo partido. Hoy, sin jugadores importantes como Terrats, Puado o Pickel, el equipo ha logrado sacar adelante el partido. Incluso hemos tenido que improvisar con Riedel en el centro del campo. Todos los que han entrado al terreno de juego han competido al máximo nivel y eso es lo que nos ayuda a mantenernos en el partido”, señaló.
En definitiva, el Espanyol sigue en una dinámica positiva y el equipo ha demostrado tener una gran fortaleza mental y una gran capacidad de adaptación. Con un juego sólido y una actitud inquebrantable, el equipo perico se encuentra en una posición privilegiada en la tabla clasificatoria y sigue luchando por alcanzar sus objetivos. Sin duda, los aficionados del Espanyol pueden sentirse orgullosos de su equipo y esperar con ilusión lo que resta de temporada. ¡Vamos pericos!










