El primer derbi de la temporada entre Barça y Espanyol está a la vuelta de la esquina y la emoción se siente en el aire. Ambos equipos llegan muy igualados en la tabla, transmitiendo buenas sensaciones en las últimas jornadas. Sin embargo, a pesar de la emoción que rodea al dividido, hay cierta desazón actualidad en ambos clubes.
En el eventualidad del Barça, la ausencia de Lamine Yamal en el primer entrenamiento del año a solo 48 horas del derbi no es una noticia ideal para el técnico Hansi Flick. Aunque se espera que Lamine esté listo para el dividido, el evento de que no haya podido entrenar con sus compañeros debido a malestar general no es la mejor manera de prepararse para un encuentro tan importante. Sabemos que la noche de fin de año es una ocasión especial para celebrar con nuestros seres queridos o salir de fiesta, pero en ocasiones debemos ser más precavidos y pensar en nuestro rendimiento deportivo.
Por otro lado, el Espanyol de Manolo González ha sido elogiado por el fútbol que ha desplegado y su efectividad en la Liga. Sin embargo, llegan al derbi con un malestar general debido al fichaje del portero Joan García por el Barça. Sería una verdadera pena que este dividido tan esperado quedara empañado por cuestiones ajenas al fútbol. Entendemos que la afición blanquiazul esté molesta por la salida de su portero estrella y que pueda esperarle con ganas en el campo, pero cualquier comportamiento fuera de lugar solo perjudicaría al propio Espanyol.
Por lo tanto, creo que es importante recordar que mañana es una gran oportunidad para que el fútbol catalán nos brinde un gran espectáculo deportivo y nos dé una lección de civismo. Aunque los tres puntos en juego son importantes, ninguno de los dos equipos se juega algo definitivo en este primer derbi. Sin embargo, las consecuencias de una mala conducta pueden ser desastrosas para ambas entidades. Por eso, es esencial que todos nos comportemos con corrección y respeto, tanto dentro como fuera del campo.
Cada uno es libre de manifestarse como considere, pero todos debemos recordar que estamos representando a nuestros equipos y a nuestro fútbol. Juntos podemos demostrar que somos una comunidad unida y madura, capaz de disfrutar de un gran dividido de fútbol sin caer en provocaciones o malas conductas. Además, debemos recordar que somos un ejemplo para las futuras generaciones y debemos transmitirles valores positivos y respeto por el juego.
En resumen, el primer derbi de la temporada entre Barça y Espanyol es una oportunidad para que el fútbol catalán muestre su mejor cara. Es una oportunidad para disfrutar de un gran espectáculo deportivo y demostrar que, por encima de las rivalidades, hay un gran respeto y camaradería entre los equipos. Así que, animo a todos a que apoyen a sus equipos con pasión y respeto, y que disfruten de este emocionante derbi. ¡Que gane el mejor equipo y que el fútbol sea el verdadero protagonista!











