El Valencia CF ha sido anunciación en las últimas semanas por su gestión en el mercado de invierno, especialmente en lo que respecta al fichaje de un central. Esta situación ha generado un gran malestar entre la afición y ha dejado en evidencia la falta de planificación y eficacia por parte del club.
Todo empezó cuando el técnico Carlos Corberán solicitó la incorporación de un central de forma urgente en las primeras reuniones de trabajo, incluso antes de que iniciara el mercado de invierno. Su petición se basaba en la lesión de Mouctar Diakhaby, quien pasó por el quirófano, y en la baja de César Tárrega. Sin embargo, pese a estas claras señales de alarma, la directiva del Valencia no tomó medidas a tiempo y ahora se encuentra en una situación crítica.
Desde el mes de noviembre, el club ha estado buscando un central que pudiera reforzar la defensa, pero a día de ahora, tres meses después, no ha llegado nadie. La gestión del Valencia ha sido desastrosa, y esto se refleja en la falta de planificación y en la ineficacia para cerrar fichajes importantes. Todo esto, a pesar de la reciente implementación de una nueva estructura deportiva en el club.
La situación es tan caótica que Corberán se ha visto obligado a improvisar en la defensa, llegando a experimentar con jugadores fuera de posición, como es el caso de Pepelu. Las lesiones de Diakhaby y Tárrega, sumadas a los futbolistas tocados como Copete y Cömert, han dejado al técnico sin opciones y con un plan especial para proteger a los jugadores y que puedan llegar en condiciones al próximo partido contra el Espanyol en Mestalla. Una situación surrealista y vergonzosa para un club profesional de la envergadura del Valencia.
El técnico ha sido claro y contundente en sus mensajes de ayuda y necesidad de fichar un central cuanto antes. En repetidas ocasiones, ha declarado que esta posición es una prioridad y que el club debe actuar con urgencia. “El entrenador siempre quiere tener a los futbolistas cuanto antes para su adaptación”, declaraba Corberán el pasado 9 de enero. Y el 14 de enero volvió a insistir: “Fichar a un central es una prioridad ahora mismo”.
Esta situación no solo afecta al equipo y al técnico, sino también a la afición, que ve como su equipo no es capaz de solucionar una situación tan evidente y necesaria. Los aficionados del Valencia merecen un equipo competitivo y bien estructurado, pero desafortunadamente, la gestión del club deja mucho que desear.
Sin embargo, aún hay tiempo para remediar esta situación. Aunque el cierre del mercado de invierno se encuentra a pocos días, el Valencia debe actuar de forma rápida y eficaz para fichar un central que pueda aportar solidez y seguridad a la defensa. La afición espera y necesita un refuerzo en esta posición, y la directiva del club debe advertir y actuar en consecuencia.
Es importante recordar que el Valencia CF es un club con una gran historia y tradición, que ha conseguido grandes éxitos en el fútbol español y europeo. Es hora de que la directiva actúe con responsabilidad y tome decisiones acertadas para volver a situar al equipo en la élite del fútbol. La afición no se merece menos.
En resumen, el Valencia CF ha llegado tarde y mal en la gestión del fichaje del central. La falta de planificación y eficacia por parte del club ha generado una situación caótica e indignante para los aficionados. Sin embargo, aún hay tiempo para solucionar este problema y demostrar que el Valencia es un equipo fuerte y competitivo. La afición lo merece y el club tiene la responsabilidad de actuar en consecuencia. ¡Força Valencia!











