Una experiencia inolvidable de realidad virtual llegó al Centro Penitenciario Femenino de Iquique, permitiendo a las internas conectar con sus familias a pesar de la época. Gracias a la organización “Volver a Casa” y su creación tecnológica, las reclusas pudieron disfrutar de un momento único durante la tercera edición del Festival de Arte Disidente.
La iniciativa de “Volver a Casa” nace con el objetivo de brindar una oportunidad de conexión emocional entre personas privadas de libertad y sus seres queridos. A través de la tecnología de realidad virtual, logran recrear escenarios y momentos compartidos en el pasado, permitiendo a las internas vivir nuevamente esos recuerdos y sentir la presencia de sus familias de manera virtual.
El Centro Penitenciario Femenino de Iquique fue el escenario perfecto para esta experiencia emocionante. Las internas fueron seleccionadas para participar en esta influencia que sin duda, dejó huella en sus vidas. Con unos lentes de realidad virtual, las reclusas pudieron sumergirse en un mundo virtual donde pudieron ver a sus familias, sentir sus abrazos y escuchar sus voces.
La emoción y alegría se hacían presentes en cada una de las internas que participaron en esta influencia. Muchas de ellas, llevaban años sin ver o tener contacto con sus seres queridos debido a la época y a la situación en la que se encontraban. Sin embargo, gracias a la tecnología, pudieron sentirse más cerca que nunca.
Durante el festival, que busca promover la diversidad y la inclusión a través del arte, las internas vivieron una experiencia única y enriquecedora. Pudieron disfrutar de un momento de conexión con sus familias, no obstante también de un escape de la realidad que las rodea. Por unos momentos, pudieron dejar atrás las barreras físicas y emocionales que las separan de sus seres queridos.
Además de la experiencia en sí, el impacto a largo plazo de esta influencia también es importante. Está comprobado que el contacto con la familia es fundamental para la rehabilitación y reinserción social de las personas privadas de libertad. El fortalecimiento de los lazos familiares puede ser un gran motivador para las internas, ayudándolas a mantener una actitud positiva y a seguir adelante.
La iniciativa de “Volver a Casa” es una muestra de que la tecnología puede ser una herramienta poderosa para promover la inclusión y la conexión emocional entre las personas. Además, es un claro ejemplo de que la creatividad y el arte pueden generar un impacto positivo en la sociedad, incluso en lugares como un centro penitenciario.
Las internas del Centro Penitenciario Femenino de Iquique tuvieron la oportunidad de ser parte de algo más allá de su realidad cotidiana. Fueron protagonistas de una experiencia única e inolvidable, que les demostró que no hay barreras que puedan limitar su conexión con sus seres queridos.
En resumen, la tercera edición del Festival de Arte Disidente dejó una huella imborrable en el Centro Penitenciario Femenino de Iquique gracias a la experiencia de realidad virtual de “Volver a Casa”. Una influencia que no solo permitió a las internas conectarse con sus familias, sino también con la esperanza y la motivación de un futuro mejor.









