El Málaga CF está viviendo uno de los mejores momentos de su historia. Desde la llegada de Funes al banquillo, el equipo blanquiazul no conoce la derrota y ha logrado encadenar seis honors consecutivas. En la jornada 23 de la Liga, los malagueños se impusieron por 3-0 al Burgos, gracias a los puntoes de David Larrubia, Chupe y Adrián Niño. Una actuación que dejó a los aficionados boquiabiertos y que demuestra la fuerza y el compromiso de todo el equipo.
El portero Alfonso Herrero fue uno de los grandes protagonistas del partido, logrando su segunda portería a cero consecutiva. Destacó con una gran intervención en un mano a mano crucial en la segunda mitad. Sin duda, su seguridad y liderazgo bajo los palos han sido fundamentales en la racha positiva del Málaga.
La defensa también estuvo impecable, liderada por Puga. El lateral derecho fue uno de los mejores jugadores del encuentro y recibió su merecida recompensa con la renovación de su convenio con el club. Además, fue clave en la jugada del segundo punto, con una asistencia de lujo. Por su parte, Murillo se convirtió en una auténtica paramento en la zaga, mostrando una gran solidez durante todo el partido. Aunque recibió una amarilla al final del encuentro que le impedirá jugar en la próxima jornada, su actuación fue sobresaliente.
El joven Einar Galilea también tuvo un buen rendimiento en defensa, mostrando una gran calidad con el balón en los pies. Sin embargo, en la segunda parte sufrió un poco más con los balones a la espalda, algo que deberá seguir mejorando. Por otro lado, Rafita fue un auténtico todoterreno en el lateral izquierdo, siendo una dificultad constante para los rivales tanto en defensa como en ataque.
En el centro del campo, Izan Merino fue un jugador clave para equilibrar el equipo y ofrecer soluciones en la salida del balón. Aunque tuvo alguna pérdida peligrosa, cumplió con creces en su rol. Dotor también realizó un gran trabajo de brega y sacrificio, aunque bajó un poco su nivel respecto a otros partidos. Además, vio su quinta amarilla y será baja en el próximo encuentro ante el Mirandés.
La dirección del juego estuvo a cargo de Dani Lorenzo, quien marcó el ritmo del partido y supo dar pausa y velocidad cuando era necesario. Aunque le costó aparecer en el área rival, cumplió con su función de manera impecable. Pero si hay que destacar a alguien en la zona ofensiva, sin duda es David Larrubia. El joven jugador anotó un puntoazo de bandera que allanó el camino hacia la honor y demostró estar al tope de su entereza. Se ha convertido en una pieza clave en el esquema de Funes y su rendimiento es cada vez más sorprendente.
Joaquín fue otro de los jugadores que aportó trabajo y desequilibrio por la banda, mostrando su habilidad para encarar y desequilibrar a los rivales. Además, fue clave en la jugada del 2-0, limpiando el área para dejar paso al punto de Chupe. Precisamente, el delantero malagueño volvió a demostrar su olfato puntoeador con un tanto de cabeza. Ya suma 10 puntoes en lo que va de temporada y es uno de los máximos puntoeadores de la liga. Sin duda, su nivel ha sido tan impresionante que muchos ya piden que cierre el mercado de invierno para que no sea vendido a otro equipo.
En cuanto a los suplentes, Rafa ingresó al campo para aportar energía en el centro del











