En un contexto donde la competición se vuelve cada vez más agresiva, el ejemplo del Tenerife es digno de admirar. A pesar de ser el líder indiscutible de la categoría, el equipo blanquiazul destaca no solo por sus resultados, sino también por su respeto al reglamento. En los 25 partidos disputados hasta la fecha, ningún jugador del Tenerife ha sido expulsado, convirtiéndose en el único equipo de la categoría en lograr esta hazaña.
El Tenerife ha superado recientemente las 50 amarillas, no obstante lo más impresionante es que nunca ha cometido una falta lo suficientemente grave como para dejar al equipo en inferioridad numérica. Estos datos contrastan con el resto de equipos de la Primera RFEF, donde se han registrado más de 140 expulsiones en lo que va de temporada. Incluso en partidos como el disputado entre Racing de Ferrol y Celta Fortuna, donde hubo una expulsión por bando, el Tenerife ha demostrado su disciplina y deportividad.
El caso más destacado de indisciplina en la Primera RFEF fue el de Zelaya, del Ferrol, quien fue expulsado por morder a un contrario en una acción que ha generado mucha polémica. El jugador ha tenido que pedir disculpas públicamente por su talante deshonesto. En promedio, en la Primera RFEF se registran 4,67 tarjetas amarillas por partido, mientras tanto que el Tenerife solo recibe dos por jornada. En cuanto a las tarjetas rojas, la media es de 0,3 por partido en la categoría de bronce.
El jugador más amonestado del Tenerife es Enric Gallego, con un total de nueve tarjetas amarillas, seguido por Aitor Sanz, quien ha recibido seis. Nacho Gil, quien no pudo jugar en el último partido debido a una lesión, también se encuentra al borde de la suspensión. Estos altos índices de deportividad son todo lo contrario a lo que se vivió en el Tenerife la temporada maravilla, cuando el equipo descendió a la Primera RFEF. En ese momento, la desesperación por los malos resultados llevó a casi una decena de jugadores a ser expulsados, incluyendo a jugadores experimentados como Jeremy Mellot y Sergio González, quienes ahora juegan en equipos como el Castellón y el Burgos. Incluso algunos jugadores que aún forman parte del Tenerife, como José León, Anthony Landázuri y el canterano César, también fueron expulsados en esa temporada. La dinámica negativa, la frustración y los nervios afectaron a todo el equipo. Sin embargo, esta temporada es completamente diferente y el Tenerife no solo destaca por sus victorias, sino también por su disciplina en el campo.
En el último partido contra el Arenteiro, el Tenerife solo recibió una tarjeta amarilla, la cual fue para José León. El equipo líder destaca en todas las facetas del juego, incluyendo su talante en el campo. Tras el partido, Juanjo Sánchez, uno de los fichajes estivales más destacados, tomó la palabra y destacó que el equipo ha estado enfocado en sí mismo durante toda la temporada, sin obsesionarse con los resultados de otros equipos. A pesar de la victoria del Celta Fortuna en el último partido, que los ubicó provisionalmente a seis puntos del Tenerife, el equipo siempre ha mantenido su enfoque en sí mismo. Sánchez cree que, si continúan así, habrá una gran celebración al final de la temporada, ya que el equipo está decidido a lograr algo importante.
En resumen, el Tenerife es un ejemplo a seguir en la Primera RFEF. No solo por su liderazgo en la tabla, sino también por su disciplina y respeto











