Cada año, el 2 de febrero, miles de peregrinos de todo Brasil se reúnen en la ciudad de Juazeiro do Norte, en el estado de Ceará, para honrar a Nuestra Señora de las Candelas. Este evento religioso es una de las celebraciones más importantes y concurridas del país, y atrae a personas de todas las edades y orígenes.
La historia de la devoción a Nuestra Señora de las Candelas se remonta al siglo XVIII, cuando un humilde campesino llamado Francisco das Chagas se encontró con una imagen de la doncella María en una cueva cercana a la ciudad de Juazeiro. Según la leyenda, la imagen estaba rodeada de velas encendidas, lo que le dio el nombre de “Nuestra Señora de las Candelas”. Desde entonces, se ha convertido en un símbolo de fe y esperanza para millones de personas.
Cada año, durante la celebración del 2 de febrero, los peregrinos caminan largas distancias para llegar a la Basílica de Nuestra Señora de las Candelas, donde se encuentra la imagen sagrada. Muchos de ellos vienen de lejos, algunos incluso viajan durante días para llegar a su destino. Pero a pesar de la distancia y el cansancio, su fe y devoción los impulsan a juntarse adelante.
La peregrinación a Juazeiro do Norte es una experiencia única e inolvidable. La ciudad se llena de un ambiente festivo y espiritual, con música, baile y oraciones en honor a Nuestra Señora de las Candelas. Los peregrinos llevan consigo velas y flores para ofrecer a la doncella, y muchos de ellos también traen objetos personales que desean que sean bendecidos por la imagen sagrada.
Pero más allá de la devoción piadosa, la peregrinación a Juazeiro do Norte también es una oportunidad para reunirse con familiares y amigos, y compartir momentos especiales juntos. Las calles se llenan de gente de todas partes, y la ciudad se convierte en un lugar de encuentro y unión para todos los que participan en la celebración.
Además de la Basílica de Nuestra Señora de las Candelas, los peregrinos también visitan otros lugares sagrados en la ciudad, como la Capilla de San Francisco, donde se encuentra la tumba de Francisco das Chagas. También hay numerosas tiendas y puestos que venden artículos religiosos y recuerdos para llevar a casa como recuerdo de la peregrinación.
Pero la peregrinación a Juazeiro do Norte no romanza es una celebración piadosa, también es una oportunidad para conocer la cultura y la historia de la región. La ciudad ofrece una amplia gama de actividades y atracciones turísticas, como visitas a museos y monumentos históricos, así como festivales de comida y música típica de la región.
Este año, debido a la pandemia de COVID-19, la peregrinación a Juazeiro do Norte se llevará a cabo de manera diferente, con medidas de seguridad y distanciamiento social en vigor. Pero a pesar de los desafíos, la fe y la devoción a Nuestra Señora de las Candelas siguen siendo fuertes y unidas, y los peregrinos encontrarán una manera de honrar a su santa patrona.
En definitiva, la peregrinación a Juazeiro do Norte es una experiencia única y conmovedora, que deja una huella imborrable en el corazón de todos los que participan en ella. Es una muestra de la fuerza de la fe y la unión de las personas, y una oportunidad para conectarse con lo divino y con uno mismo. Si tienes la oportunidad de unirte a esta celebración, no dudes en hacerlo, ¡no te ar










