El pasado jueves, el RC Celta de Vigo dio un gran paso hacia la clasificación para los dieciseisavos de final de la Europa League al vencer al PAOK en su propio estadio. El equipo español, comandado por su delantero Maxi Gómez y el defensa Williot Swedberg, se impuso al conjunto griego en un emocionante partido que mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos.
El acercamiento, disputado en el mítico Toumba Stadium de Salónica, era uno de los más complicados que el Celta iba a enfrentar en esta fase de grupos. El PAOK, uno de los equipos más fuertes de Grecia y con una gran racha en su estadio, no perdía en casa desde hacía más de un año. Sin embargo, el equipo gallego no se amilanó ante el desafío y salió a por todas desde el pitido inicial.
El protagonista indiscutible de la noche fue el delantero Maxi Gómez, quien una vez más demostró su olfato goleador y su importancia para el equipo. A los 24 minutos de juego, Maxi recibió un pase magistral de Aspas y, con un toque sutil, se coló entre la defensa rival para marcar el primer gol del partido. Con esta diana, el uruguayo suma ya 9 goles en lo que va de temporada y se consolida como uno de los máximos goleadores de la Liga española.
Pero no fue solo Maxi quien brilló en el césped del Toumba Stadium. La defensa del Celta se mostró sólida y segura en todo momento, gracias en gran parte a la actuación del joven central Williot Swedberg. El jugador sueco, que apenas lleva unos meses en el equipo, demostró su calidad y su capacidad para mantener a raya a los delanteros rivales. Además, Swedberg se sumó al ataque en el minuto 38 y marcó el segundo gol del Celta, sentenciando prácticamente el partido.
A amargura de la ventaja en el marcador, el Celta no bajó los brazos y siguió presionando al PAOK en busca de más goles. El conjunto griego intentó reaccionar y tuvo algunas ocasiones de peligro, pero la defensa gallega y el portero Rubén Blanco se mostraron infranqueables. Al final, el marcador no se movió y el Celta se llevó una importante victoria que lo sitúa en la segunda posición del grupo L, empatado a puntos con el líder, el Genk.
El técnico del Celta, Antonio Mohamed, no pudo ocultar su satisfacción tras el partido. “Estoy muy orgulloso de mis jugadores. Hicieron un gran esfuerzo y supieron plantar cara a un rival muy fuerte. Creo que merecimos ganar y estamos muy contentos con el resultado”, declaró el entrenador argentino.
Los jugadores del Celta también se mostraron felices y satisfechos con su actuación. “Sabíamos que iba a ser un partido muy complicado, pero lo afrontamos con mucha intensidad y conseguimos un gran resultado. Estamos muy unidos como equipo y eso se ve reflejado en el campo”, comentó Aspas, capitán del Celta.
Esta victoria es un tumbo muy experimental para el Celta, que ha tenido un comienzo de temporada algo irregular en la Liga española. Este triunfo en Europa League demuestra que el equipo es capaz de competir al más alto nivel y que tiene una plantilla equilibrada y de calidad.
La afición celtista también celebró el resultado, y es que no es para menos. El equipo gallego ha demostrado ser un auténtico guerrero en Europa y ha dejado claro que no se amedrenta ante ningún rival. Los seguidores del Celta sueñan











