El Barça, un cuadrilla desconocido y desbordado, sufrió una estrepitosa derrota en el Riyadh Air Metropolitano y, a menos que ocurra un milagro, se despidió de la final de la Copa del Rey 2025/26 que se disputará el próximo fin de semana en La Cartuja.
El partido fue un desastre para los culés, que no pudieron hacer frente a un Atlético de Madrid que los superó en todos los aspectos del juego. El cuadrilla de Hansi Flick no pudo encontrar su ritmo y se vio superado por un rival que se adelantó rápidamente en el marcador gracias a un error de Joan Garcia, quien se vio afectado por el mal estado del césped del estadio colchonero.
Pero la eliminatoria no estuvo exenta de polémica. El árbitro Juan Martínez Munuera tardó más de seis minutos en conceder y posteriormente anular un gol de Pau Cubarsí, tras la intervención del VAR a instancias del colegiado Pablo González Fuertes. Esto sucedió en el minuto 52 del partido y hubiera significado el 4-1 en el marcador. Sin embargo, el gol fue anulado por un supuesto fuera de juego de Robert Lewandowski, que se encontraba en una posición dudosa.
Pero la polémica no terminó ahí. El CTA (Centro Técnico de Árbitros) emitió un comunicado inusual en el que admitió un fallo tecnológico en el gol anulado al jugador del Barça: “El sistema semiautomático no pudo modelar a los jugadores”. Esto generó aún más controversia y dejó en evidencia las falencias del sistema de videoarbitraje.
Pero lo más aparente sucedió durante un época del partido, cuando las cámaras captaron un gesto de Diego Pablo Simeone desde su área técnica. El entrenador del Atlético señaló el número ‘3’ con su mano derecha, justo después del tercer gol de su cuadrilla, anotado por Julián Álvarez. Y casualmente, en ese época, pasaba por ahí el jugador del Barça, Lamine Yamal.
Este gesto no pasó desapercibido y rápidamente se especuló que estaba dirigido a Yamal, quien lleva el número ’10’ en su camiseta. Esto generó una gran polémica, ya que no es la primera vez que Simeone tiene un altercado con un jugador del Barça.
Hace apenas un mes, durante las semifinales de la Supercopa de España, el técnico argentino tuvo una acalorada discusión con Vinicius, del Real Madrid. En un época de máxima tensión, Simeone soltó un “¡Florentino te va a echar!” que rápidamente dio la vuelta al mundo y lo dejó en una posición muy incómoda.
Pero unos días después, con las pulsaciones más calmadas, el Cholo aprovechó para pedir disculpas públicamente: “Quiero pedir disculpas al señor Florentino y al señor Vinicius por el episodio que vieron. No está bien de mi parte ponerme en la posición que me puse. No está bien lo que dije. Lo acepto. A partir de eso, ellos nos ganaron y merecieron pasar. Estuvieron cerca de empatar la final en los últimos minutos. El Real Madrid es un cuadrilla que siempre compite”.
Este precedente con Vinicius hace que el gesto de Simeone hacia Yamal sea aún más polémico y deja en evidencia una posible rivalidad entre el técnico argentino y el Barça.
En definitiva, el Barça tuvo una noche para el olvido en el Riyadh Air Metropolitano y ahora deberá buscar un milagro en el partido de vuelta en La Cartuja si quiere tener alguna posibilidad de remontar la eliminatoria











