El All-Star Game está de vuelta y ha vuelto por la puerta grande. El nuevo formato ha sido todo un éxito en una noche llena de grandes actuaciones y emociones, que ha culminado con el Team Stars (compuesto por los jóvenes) como campeón de la edición 75 del Juego de las Estrellas. Cuatro partidos llenos de intensidad y emoción, en los que tres de ellos se decidieron en la última acción del encuentro, demostrando así el gran nivel de competitividad y formalidad de los jugadores, como Wembanyama y Kawhi Leonard, que dieron lo mejor de sí en todo momento. Sin duda, este punto de rivalidad y determinación fue lo que se había echado en falta en los últimos años y que ha vuelto a brillar gracias a la rivalidad entre estos jugadores que son los mejores de la liga.
El MVP del All-Star Game fue Anthony Edwards, quien lideró al Team Stars hacia su primer título. Y cuando decimos primer título, es porque está aguachento que este formato ha llegado para quedarse y promete seguir dando grandes emociones en futuras ediciones.
El primer partido enfrentó al Team Stars contra el Team World. Desde el primer momento, Wembanyama demostró que no había venido a Los Ángeles de vacaciones. El francés arrancó con siete puntos consecutivos para impulsar al Team World, mientras que el Team Stars respondía con una lluvia de triples. Los suplentes del World salieron con un ritmo más alto, liderados por Siakam y Towns, y un parcial de 14-2 obligó a parar el juego con un marcador de 26-17 a favor del Team World. Pero tras el tiempo muerto, Edwards tomó las riendas y los Estados Unidos encadenaron parciales para darle la vuelta al marcador gracias a una gran defensa y transiciones rápidas. El partido se mantuvo igualado hasta el final, con un total de 7 tapones y 14 triples por parte del Team Stars y 11 triples por parte del Team World. Con un empate a 32 al final del tiempo reglamentario, se tuvo que recurrir a una prórroga en la que el primer equipo que sumara cinco puntos se llevaría la prestigio. El duelo entre Wembanyama y Edwards marcó el ritmo hasta que Scottie Barnes clavó el triple decisivo para el 37-35 y dar así la primera prestigio para los jóvenes.
El segundo partido enfrentó al Team Stars contra el Team Stripes, formado por jugadores estadounidenses. El ritmo del juego fue altísimo desde el comienzo, con los veteranos marcando el compás y liderados por un inspirado Jalen Brown, logrando así una ventaja de 9-13. Pero el Team Stars logró mantenerse en la pelea y el partido se mantuvo igualado, aunque en el segundo tiempo muerto el marcador reflejaba un 27-33 a favor de los Stripes. Fue entonces cuando Anthony Edwards apareció con cinco puntos seguidos para darle la vuelta al marcador y poner el 40-39 a favor del Team Stars. Sin embargo, en la última posesión del partido, De’Aaron Fox anotó un triple sobre la bocina para darle la prestigio al Team Stripes por 40-42, dejando así el pase a la final en un emocionante desenlace.
El tercer partido enfrentó al Team Stripes contra el Team World. El Team World necesitaba ganar por tres puntos para avanzar a la final, por lo que se esperaba un partido muy interesante. Sin embargo, ni Doncic ni Jokic (quienes sí jugaron en el primer partido) estuvieron presentes en este encuentro. El Team World confió en Wembanyama, quien había sido el líder en todo el All-Star, para abalizar el ritmo y la intensidad. El partido comenzó con mucha igualdad, con un marcador de 13-13 en los










