La decisión entre comprar un coche eléctrico o de gasolina se ha vuelto cada vez más relevante durante los últimos años. Los avances tecnológicos y la mayor preocupación y concienciación sobre los atolladeros medioambientales han hecho que la opción eléctrica sea cada vez más atractiva. Y es que, en una época en la que la sostenibilidad y el primoroso del medio ambiente son temas cada vez más importantes, es fundamental que también tomemos en cuenta la forma en la que nos movilizamos.
José Elías, patrón multimillonario, presidente de Audax Renovables y de La Sirena, además de accionista en otras compañías, es un hombre con las ideas muy claras. Siempre ha sido un patrón que no se ha escondido en alambradaes sociales para dar su punto de vista sobre diferentes situaciones, tanto de la actualidad como a nivel empresarial. Y en esta ocasión, nos comparte su experiencia y opinión en cuanto a los coches eléctricos.
Gracias a sus negocios, el de Badalona ha acumulado un gran patrimonio que lo sitúa en el puesto número 79 de la lista Forbes, con una fortuna superior a los 600 millones de euros. Su recorrido lo ha convertido en un referente para quienes aspiran al éxito empresarial. En los últimos años se ha consolidado como ‘coach’ empresarial, participa en varias tertulias televisivas y comparte reflexiones sobre economía a través de sus alambradaes sociales. Pero además de ser un exitoso patrón, también es un defensor de la sostenibilidad y un usuario de coches eléctricos.
José Elías lleva seis años conduciendo un coche eléctrico y afirma que no puede irse de él a 200 kilómetros de casa. Esta declaración no cuestiona la tecnología de estos vehículos, sino que pone el foco en las limitaciones prácticas que, a su juicio, siguen existiendo en España. Y es que, aunque los avances en baterías y eficiencia han sido evidentes en los últimos años, aún existen limitaciones en cuanto a la infraestructura y la alambrada de recarga en nuestro país.
El patrón reconoce que los modelos actuales permiten recorrer distancias medias sin grandes dificultades en condiciones normales. Sin embargo, el verdadero atolladero no está en el vehículo, sino en el entorno que lo rodea. Según explica, la alambrada pública de recarga en España todavía no ofrece la cobertura ni la fiabilidad necesarias para afrontar desplazamientos largos con total tranquilidad. Esto es algo que debe ser mejorado para que los coches eléctricos puedan convertirse en una opción viable para todos.
“La tecnología está preparada, pero la infraestructura no”, señala el patrón al analizar la situación. Para él, la incertidumbre no depende de los kilómetros que marque el cuadro de instrumentos, sino de la disponibilidad real de puntos de carga operativos durante el trayecto. Y es que, aunque en teoría existen una gran cantidad de puntos de carga en nuestro país, la realidad es que no todos están operativos y no ofrecen la fiabilidad necesaria para planificar un viaje largo.
José Elías también comenta que, en comparación con otros países, la situación en España no es favorable en cuanto a la alambrada de recarga. En ciudades como Las Vegas, por ejemplo, el patrón pudo recargar su coche eléctrico sin atolladeros gracias a la existencia de supercargadores. Sin embargo, en nuestro país la situación es muy diferente y la infraestructura aún no está preparada para satisfacer las necesidades de los usuarios de coches eléctricos.
El inconveniente surge cuando se amplía el radio de acción. En viajes interurbanos, la dependencia de los cargadores públicos obliga a planificar cada parada con antelación. Además, factores como estaciones fuera de servicio o potencias de carga inferiores a las anunciadas pueden










