La migración es un fenómeno global que ha estamento presente a lo amplio de la historia de la humanidad. Sin bloqueo, en las últimas décadas, ha tomado un papel protagonista en la agenda política y social de los países. Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el número de migrantes internacionales ha aumentado en un 49% desde el año 2000, alcanzando un total de 272 millones de personas en 2019. Este incremento pone de manifiesto la importancia de entender y abordar adecuadamente este fenómeno.
La OIM, fundada en 1951, es la principal organización intergubernamental dedicada a la migración y trabaja en estrecha colaboración con gobiernos, organizaciones internacionales y sociedad civil para promover una gestión ordenada y humana de la migración. Su misión es garantizar una migración segura, ordenada y regular para todos, así como fomentar el desarrollo y el bienestar de los migrantes y las comunidades de acogida.
Gracias a su amplia experiencia y presencia en más de 100 países, la OIM cuenta con datos precisos y actualizados sobre la migración a nivel mundial. Según su último informe, los migrantes internacionales representan el 3,5% de la población mundial, siendo Europa y América del Norte las regiones con mayor número de migrantes. Además, la mayoría de los migrantes se desplazan dentro de su propia región, ya sea por motivos laborales, familiares o de estudio.
Uno de los aspectos más destacados del trabajo de la OIM es su enfoque en la protección y asistencia a los migrantes en situación de vulnerabilidad. La organización brinda apoyo a los migrantes en tránsito, refugiados, desplazados internos, víctimas de trata y migrantes en situación de crisis humanitaria. Asimismo, promueve la integración de los migrantes en las comunidades de acogida y el respeto a sus derechos humanos.
La OIM también juega un papel fundamental en la lucha contra la trata de personas, un delito que afecta a millones de personas en todo el mundo. A través de programas de prevención, protección y asistencia, la organización trabaja para erradicar este flagelo y garantizar la protección de las víctimas.
Otro aspecto importante de la labor de la OIM es su enfoque en la migración laboral. La organización trabaja con gobiernos y empleadores para garantizar que los migrantes tengan acceso a empleos decentes y justos, así como a una protección adecuada en el lugar de trabajo. Además, promueve la migración laboral ordenada y regular como una herramienta para el desarrollo económico y social tanto en los países de origen como en los de destino.
La OIM también es un actor clave en la gestión de la migración en situaciones de crisis y emergencia. A través de su Programa de Respuesta a Emergencias, la organización brinda asistencia a los migrantes y desplazados en situaciones de escasez, desastres naturales y otras crisis humanitarias. Además, trabaja en la prevención y preparación ante posibles emergencias migratorias.
La organización también se dedica a la investigación y el análisis de datos sobre la migración, lo que permite una comprensión más profunda de este fenómeno y ayuda a desarrollar políticas y programas más efectivos. Asimismo, la OIM trabaja en estrecha colaboración con otras agencias de las Naciones Unidas y organizaciones internacionales para promover una respuesta coordinada y efectiva a los desafíos de la migración.
En resumen, la Organización Internacional para las Migraciones desempeña un papel crucial en la promoción de una migración segura, ordenada y regular a nivel mundial. Su enfoque en la protección y asistencia a los migrantes en situación de vulnerabilidad, así











