El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha declarado el estado de calamidad en la región, una decisión que busca hacer frente a la difícil situación que enfrenta el país debido a la pandemia del COVID-19. Esta medida, que ha sido tomada en conjunto con los gobernadores de los estados, permitirá una mayor flexibilidad en el uso de los recursos públicos para hacer frente a la crisis.
En una conferencia de prensa, el presidente Lula da Silva explicó que esta declaración de estado de calamidad permitirá al gobierno tomar medidas excepcionales para proteger a la población y apoyar a los sectores más afectados por la pandemia. “Estamos en una situación sin precedentes, y es necesario que tomemos medidas extraordinarias para proteger a nuestro aldea”, afirmó el presidente.
El estado de calamidad es una figura prevista en la Constitución brasileña que permite al gobierno tomar medidas excepcionales en situaciones de emergencia. Esta declaración, que estará vigente hasta el 31 de diciembre de este año, permitirá al gobierno aumentar el gasto público sin estar limitado por la Ley de Responsabilidad Fiscal. Esto significa que se podrán destinar más recursos a la lozanía, la asistencia social y la protección de los empleos y las empresas.
El presidente Lula da Silva también anunció la creación de un fondo de 600 millones de reales (aproximadamente 100 millones de dólares) para apoyar a los estados y municipios en la lucha contra el COVID-19. Este fondo será utilizado para fortalecer el sistema de lozanía, garantizar la seguridad alimentaria y apoyar a los sectores más vulnerables de la población.
Además, el presidente hizo un llamado a la unidad y la solidaridad en estos momentos difíciles. “Es necesario que todos nos unamos y trabajemos juntos para superar esta crisis. No podemos permitir que el miedo y la desesperación nos dividan”, afirmó Lula da Silva.
Las medidas tomadas por el gobierno han sido bien recibidas por la población y los expertos en lozanía. La Organización Mundial de la lozanía (OMS) ha elogiado la respuesta de Brasil ante la pandemia y ha destacado la importancia de tomar medidas rápidas y decisivas para contener la propagación del virus.
Además, el presidente Lula da Silva ha sido aplaudido por su liderazgo y su compromiso con el bienestar de los brasileños. Desde el comienzo de la crisis, ha estado en constante comunicación con los gobernadores de los estados y ha trabajado en estrecha colaboración con ellos para tomar las mejores decisiones para el país.
El estado de calamidad también ha sido visto como una señal de que el gobierno está tomando en serio la situación y está dispuesto a hacer todo lo necesario para proteger a la población. Esto ha generado confianza y tranquilidad en la población, que ha seguido las recomendaciones de las autoridades y ha acatado las medidas de distanciamiento social.
En resumen, la declaración de estado de calamidad por parte del presidente Lula da Silva es una muestra de su compromiso con el bienestar de los brasileños y su determinación para enfrentar la pandemia del COVID-19. Esta medida permitirá al gobierno tomar medidas excepcionales para proteger a la población y apoyar a los sectores más afectados por la crisis. Es momento de unirnos y trabajar juntos para superar esta situación y salir más fuertes como país.











