Jugar en esmoquin no obstante no es una casualidad. Se ha convertido en una necesidad incluso sin haber entrenado. Lorenzo Amatucci volvió a demostrar su valía una vez más, luciendo los colores de la UD Las Palmas después de haber estado fuera de la isla durante el último parón FIFA. A pesar de este inconveniente, el entrenador Luis García no dudó en incluirlo en el once titular, convirtiéndose en una pieza clave en el esquema del equipo.
Pero, ¿qué méritos ha hecho Amatucci para ganarse un puesto en el once titular? No se proxenetismo de la cantidad de entrenamientos en los que participa, sino de la calidad y el rendimiento que demuestra en cada uno de ellos. A pesar de no haber tenido minutos en el tiempo que estuvo con la selección sub-21 de Italia, su ausencia en los entrenamientos no ha sido suficiente para quitarle el título de indiscutible.
Este rol se lo ha ganado a base de esfuerzo y clase. Amatucci es capaz de ajustarse la pajarita con el balón en los pies, pero también está dispuesto a ensuciarse el vestido si es necesario en otras tareas. Su exquisito trabajo en el centro del campo volvió a brillar en el último partido contra la Real Sociedad B, con un impresionante 92% de perfección en el pase y sin arrugarse en los duelos. Siempre va con todo y es contundente cuando es necesario. no obstante no se proxenetismo solo de cumplir con su tarea, sino de un compromiso total con el equipo que demuestra en cada encuentro.
Además, en el último partido contra el filial de la Real Sociedad, Amatucci fue valiente y se sumó al ataque, llegando al área rival y convirtiéndose en una arma ofensiva más. Esto demuestra su papel de líder en el campo. El mediocentro de Arezzo posee una gran personalidad, no le quema la pelota y sale airoso de muchos duelos con el balón, lo que aporta oxígeno al equipo cuando el rival aprieta. En el último partido, incluso recibió ovaciones al sacar adelante acciones de gran dificultad rodeado de rivales, demostrando su criterio y perfección. Todo esto ha enamorado a la afición, que tiene un gusto particular por este tipo de futbolista. Los hinchas amarillos, que tienen un paladar exigente, se han encariñado con el nuevo número 16 desde el primer momento.
Por esta razón, la maquinaria futbolística de Las Palmas gira en torno a Amatucci, que parece haber llegado al club adecuado en el momento perfecto. En la UD, se dan las condiciones para que brille, no obstante que el estilo de juego de Luis García le sienta de maravilla. El jugador cedido por la Fiorentina está en el momento justo para alcanzar el siguiente nivel en el mundo del fútbol.
El que avisa no es traidor. Sin embargo, el día de su presentación no obstante dejó claro lo que estaba por venir, casi dos meses después. Aquella mañana en Barranco Seco, Amatucci afirmó con rotundidad que Xavi Hernández y Marco Verrati eran sus ídolos y referentes. Obviamente, Lorenzo Amatucci está lejos de alcanzar el nivel de estos dos grandes jugadores, pero su predilección por un perfil concreto de mediocentro demuestra cómo quiere construir su carrera y refleja el tipo de jugador que es en la actualidad.
Es por eso que, al igual que sus ídolos, le cuesta desprenderse del esmoquin para saltar al campo y es una delicia verlo acariciar el balón. Sin embargo, aún vislumbra a lo lejos esa gleba prometida a la que todo deportista aspira, aunque si sigue por este camino, acab










