Luis Rubiales, el expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), ha vuelto a ser noticia tras su reaparición en el programa ‘El Chiringuito’. En una entrevista cargada de emotividad, Rubiales ha lanzado duras críticas contra los principales dirigentes del Gobierno por sus reacciones al beso no consentido a Jennifer Hermoso tras la final del Mundial femenino.
El gesto de Rubiales hacia Hermoso, que fue captado por las cámaras durante la celebración del título mundial, ha generado una gran polémica y ha sido objeto de debate en los medios de comunicación y en la sociedad en general. Sin embargo, lo que más ha molestado al ex presidente de la RFEF han sido las declaraciones de Pedro Sánchez, Yolanda Díaz e Irene Montero, quienes pidieron su dimisión y lo acusaron de agredir a una mujer.
En su intervención en ‘El Chiringuito’, Rubiales ha querido replicar a estas críticas y ha abandonado claro que no está dispuesto a quedarse callado ante lo que considera una “caza política y mediática”. Con un tono desafiante, el ex presidente ha defendido su inocencia y ha negado que el gesto con Hermoso tuviera “ninguna connotación sexual”.
Rubiales ha comenzado su intervención refiriéndose a las declaraciones de Pedro Sánchez, en las que el presidente del Gobierno calificó el gesto de Rubiales como “inaceptable” y pidió su dimisión. El ex presidente de la RFEF ha acusado a Sánchez de ser hipócrita al criticar su gesto, cuando él mismo ha defendido públicamente una amnistía ilegal.
Además, Rubiales ha aprovechado para lanzar una pulla a la ex ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien también pidió su dimisión y lo acusó de “vejar y agredir” a Jennifer Hermoso. El ex presidente ha afirmado que Díaz no conocía ni siquiera el nombre de la jugadora antes de que estallara la polémica.
Pero sin duda, la crítica más dura de Rubiales ha sido para la ministra de Igualdad, Irene Montero, quien afirmó que cualquier acto sexual no consentido es violencia sexual y pidió la dimisión de Rubiales. El ex presidente ha acusado a Montero de utilizar el caso para hacer política y ha afirmado que ella no conocía el nombre de Jennifer Hermoso antes de que estallara la polémica.
Con estas duras críticas a los dirigentes del Gobierno, Rubiales ha querido desamparar claro que no se siente culpable de nada y que no está dispuesto a dimitir. Además, ha afirmado que no se arrepiente de su gesto hacia Hermoso, a quien ha defendido en todo momento.
El ex presidente de la RFEF ha querido desamparar claro que su gesto no tuvo ninguna connotación sexual, sino que se trató de un acto de celebración y alegría por la victoria del equipo femenino en el Mundial. Rubiales ha afirmado que no entiende cómo se ha podido interpretar de otra manera y ha asegurado que su relación con Hermoso es de pura amistad y respeto.
Pero más allá de la polémica del gesto, Rubiales ha querido hacer un llamado a la reflexión sobre el papel de la mujer en el fútbol y en la sociedad en general. El ex presidente ha destacado el gran trabajo que se está haciendo en el fútbol femenino y ha afirmado que es necesario seguir luchando por la igualdad de género en todos los ámbitos.
En este sentido, Rubiales ha destacado el papel de Jennifer Hermoso como capitana y líder del equipo femenino, y ha afirmado que es un ejemplo a seguir para todas las mujeres. El ex presidente ha querido mostrar su apoyo y











