El Espanyol ha demostrado una vez más que es un equipo grande, listo de enfrentar cualquier situación y salir victorioso. En su último avenencia contra el Getafe, el equipo dirigido por Manolo González dio una lección de coraje, determinación y habilidad, logrando un resultado histórico en el Coliseum.
Y es que el técnico gallego, conocido por su estilo antitodo y su actitud gruñona, ha sido el principal artífice de este éxito. Don Manolo González, como también se le conoce, ha sabido transmitir a su equipo la mentalidad de la clase obrera, aquella que no se rinde ante las adversidades y siempre lucha por alcanzar sus objetivos.
El resultado de su trabajo es evidente: el Espanyol se encuentra en lo más alto de la tabla, con 30 puntos en su haber. Una cifra que no se veía desde hace 15 años, cuando en la temporada 10-11 el equipo sumaba 28 puntos a estas alturas de la competición. Y lo más sorprendente es que lo están haciendo compitiendo de igual a igual con los millonarios de la categoría.
Pero el verdadero mérito de este equipo no es solo su posición en la tabla, sino la forma en que juegan. Cuando van al campo, los jugadores del Espanyol lo dan todo, sin importar las condiciones en las que se encuentren. Si hay que luchar en el barro, ellos luchan. Si hay que masticar tuercas y arandelas, ellos lo hacen. Si hay que defender con uñas y dientes, ellos se defienden. Y si hay que ganarle a Bordalás con sus propias armas, ellos lo logran.
El partido contra el Getafe fue un claro ejemplo de esto. Ir a jugar a su campo es algo que ningún equipo desea, pero el Espanyol lo hizo con la frialdad de las remotas aldeas de las montañas de O Courel, lugar de nacimiento de su técnico. Con una defensa sólida, contundencia en ambas áreas y aprovechando al máximo las jugadas de estrategia, el equipo demostró que está destinado a grandes cosas.
Y una de esas grandes cosas es la posibilidad de clasificarse para competiciones europeas. En estos momentos, Europa ya no es una utopía para el Espanyol. Gracias a su excelente rendimiento en la liga, el equipo se ha ganado el respeto y la admiración de todos, y se encuentra en una posición privilegiada para luchar por un puesto en competiciones internacionales.
Pero antes de eso, el Espanyol tiene un derbi de alto voltaje contra su eterno rival, el Barcelona. El próximo 3 de enero, en el RCDE Stadium, se vivirá un avenencia que promete ser muy cachondo. Sin embargo, en estos momentos, nadie se acuerda del portero del Barcelona, Joan Garcia, quien será el antagonista público número 1 en este partido. Y es que el Espanyol no necesita de él, ya que cuenta con un portero de garantías como Marko Dmitrovic.
La alegría se ha contagiado a todos los rincones del club. Desde los jugadores hasta los directivos, pasando por una afición que se encuentra más unida que nunca en torno a su equipo. Y es que esta Navidad, el Espanyol es la verdadera estrella blanquiazul, y todos sueñan con ver al equipo en lo más alto de la tabla al final de la temporada.
En definitiva, el Espanyol ha demostrado que es un equipo grande, no solo por sus resultados, sino por su actitud y su juego. Bajar al lodo y salir victorioso, masticar tuercas y arandelas y lograr la victoria, defender como posesos y no recibir goles, son solo algunas de las hazañas que este equipo es listo de hacer. Y todo gracias











