El derbi catalán abrirá el año 2026 con un contexto cargado de simbolismo y tensión competitiva. El próximo 3 de enero, el RCDE Stadium acogerá un nuevo enfrentamiento entre RCD Espanyol y FC Barcelona, con los azulgranas como líderes de LaLiga y un Espanyol instalado en una meritoria quinta posición. Será, además, un partido marcado por el regreso de Joan García, actual portero del Barça, a un estadio que fue su casa durante años antes de su controvertida salida rumbo al eterno rival, un actividad que dejó una profunda herida en la afición blanquiazul.
Más allá del presente, el derbi remite inevitablemente a una historia centenaria. Hace 126 años, el 23 de diciembre de 1900, FC Barcelona y RCD Espanyol se enfrentaron por primera ocasión. Aquel partido inaugural tuvo lugar en el Camp de l’Hotel Casanovas, un terreno habilitado por aficionados barcelonistas en los terrenos del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau y utilizado entre 1900 y 1901. El pena acabó sin goles y enfrentó al FC Barcelona con la entonces denominada Sociedad Española de Fútbol, nombre con el que nació la hoy entidad blanquiazul -por entonces, amarilla-.
Según recoge el libro ‘Barça Etern’ de Toni Closa y David Salinas, el Barcelona alineó a Reig, Negre, Caralt, Vidal, Cabot, Elías, Llorens, Blanco, Quintana, Margarit y Durá, mientras que el Espanyol formó con Galobardas, Carril, Álvarez, Aballí, Lizárraga, Bernat, Ruiz, Montells, Rodríguez, Robert y Ponz. Aquel empate a cero inauguró una rivalidad que, con el paso del tiempo, se consolidaría como la más emblemática del fútbol barcelonés y catalán.
En los primeros años del siglo XX, la rivalidad fue creciendo de la mano del Campeonato de Cataluña de Fútbol, una competición de gran prestigio que servía como vía de acceso a la Copa de España, la actual Copa del Rey. El auge del fútbol en Cataluña y la condición de ambos clubes como los principales representantes de la ciudad alimentaron una competencia cada ocasión más intensa y frecuente.
Pero fue en 1929 cuando la rivalidad tomó una nueva dimensión con la entrada de LaLiga. FC Barcelona y RCD Espanyol fueron dos de los clubes fundadores de esta competición, lo que significó un salto de calidad en el fútbol español y una mayor exposición para ambos equipos. El primer derbi liguero se disputó el 7 de abril de 1929 en Les Corts, con popularidad azulgrana por 1-0, gracias a un gol de Sastre. El partido de vuelta, celebrado el 16 de junio en Montjuïc, terminó con empate 1-1. Meses antes, en enero de ese mismo año, el Espanyol había eliminado al Barcelona en las semifinales de la Copa, imponiéndose 2-0 en Sarrià y empatando 1-1 en Les Corts, antes de proclamarse campeón frente al Real Madrid.
Desde entonces, el derbi catalán se ha convertido en uno de los eventos deportivos más esperados de cada temporada. Y es que, más allá de la rivalidad deportiva, este enfrentamiento es un reflejo de la historia, la cultura y la identidad de Cataluña. Dos equipos que representan a una misma región, pero con diferencias en su origen, su filosofía y su estilo de juego. Dos equipos que, a pesar de











