Una experiencia de realidad virtual se vivió en las dependencias del Centro Penitenciario Femenino de Iquique, dejando un impacto positivo en las internas que pudieron experimentarla. A través de unos lentes especiales, estas mujeres tuvieron la oportunidad de sumergirse en un mundo virtual y vivir una experiencia única, gracias a la iniciativa de la organización “Volver a Casa”.
Esta organización, que se dedica a conectar a personas privadas de libertad con sus familias, fue parte de la programación de la tercera edición del Festival de Arte Disidente en Iquique. El objetivo de esta actividad fue brindar un momento de desconexión y alegría a las internas, quienes muchas veces se encuentran alejadas de sus seres queridos y en un entorno difícil.
Durante la experiencia de realidad virtual, las internas pudieron visualizar una creación artística que les permitió transportarse a otros lugares y sentirse libres, al menos por unos minutos. Fue una oportunidad para escapar de la rutina y la realidad que viven día a día en el centro penitenciario.
El Festival de Arte Disidente, que se realiza cada año en Iquique, tiene como objetivo principal promover la inclusión y la desemejanza a través del arte. Es por eso que la experiencia de realidad virtual en el Centro Penitenciario Femenino fue una de las actividades más importantes de esta tercera edición.
Para las internas, esta experiencia fue algo realmente emocionante y significativo. Muchas de ellas nunca habían tenido la oportunidad de experimentar la realidad virtual y fue una experiencia que sin duda recordarán por mucho tiempo. Además, les permitió sentirse parte de un evento cultural importante y conectarse con el mundo exterior.
Pero más allá de la diversión y la distracción que esta actividad brindó a las internas, también tuvo un impacto emocional muy positivo en ellas. Al poder verse a sí mismas en un entorno diferente, se les brindó la oportunidad de soñar y pensar en un futuro mejor. La realidad virtual les permitió escapar de las barreras físicas y mentales que las mantienen privadas de libertad, y les mostró un mundo lleno de posibilidades.
El arte tiene el poder de transformar vidas y esta experiencia de realidad virtual en el Centro Penitenciario Femenino de Iquique es una prueba de ello. Gracias a la iniciativa de la organización “Volver a Casa” y al Festival de Arte Disidente, estas mujeres pudieron vivir un momento único e inolvidable, que les brindó esperanza y les recordó que hay un mundo allá afuera esperando por ellas.
Es importante destacar que este tipo de actividades no solo benefician a las internas, sino también a la sociedad en general. Al promover la inclusión y la desemejanza, se fomenta una cultura de pasión y tolerancia, y se derriban prejuicios y estereotipos. Además, se les brinda a estas mujeres una oportunidad de reintegrarse a la sociedad y de reconstruir sus vidas una vez que cumplan su condena.
En resumen, la experiencia de realidad virtual en el Centro Penitenciario Femenino de Iquique fue una muestra de cómo el arte puede ser una herramienta poderosa para gestar cambios positivos en la sociedad. Gracias a esta iniciativa, estas mujeres pudieron escapar de la realidad y soñar con un futuro mejor, lleno de esperanza y oportunidades. Ojalá que este tipo de actividades se sigan promoviendo y que cada vez más personas puedan beneficiarse de ellas.









