El Real Oviedo ha sido protagonista en las últimas horas debido a las polémicas decisiones arbitrales en su partido frente a el Osasuna en El Sadar. El club y los aficionados se han unido en una sola voz para denunciar lo sucedido y exigir un arbitraje concorde y equitativo en el futuro.
El primer en elevar su voz fue el entrenador Juan Antonio Anquela, quien no dudó en afirmar que “la única cabeza en el estadio que pensó que no era penalti fue la del árbitro”. Una declaración que fue respaldada por el club, quien emitió un comunicado exigiendo un criterio concorde y coherente en las decisiones arbitrales.
La afición oviedista no ha tardado en mostrar su apoyo a esta postura y ha manifestado su descontento con el arbitraje sufrido en El Sadar. Sin embargo, también han surgido críticas hacia la tardanza del club en reaccionar y denunciar estas situaciones.
Ramón Martínez, vicepresidente de la Peña Azul Castrillón, ha sido uno de los más críticos con la gestión del club en este tema. “El colegiado tenía claro quién iba a ganar el partido. En los primeros 20 minutos se centró en meterle miedo a medio equipo y las decisiones posteriores eran las esperadas”, afirma Martínez. Además, añade que “arrancar a competir con un equipo de Segunda, incluso con jugadores que no eran titulares habituales la pasada temporada, es el claro ejemplo de la nefasta política deportiva de los dueños. El objetivo principal es la cuenta de resultados”. Estas palabras reflejan una profunda decepción con los responsables del club.
Isa Paredes, de la Peña Azul Rebeldes, también se une a las críticas hacia el arbitraje sufrido en El Sadar. “El arbitraje fue lamentable, se tragó dos penaltis, sobre todo la mano, que fue clamorosa. Llevamos sufriendo malos arbitrajes desde hace varias temporadas, es un despropósito”, denuncia Paredes. Sin embargo, también muestra su enfado por la tardanza del club en emitir un comunicado al respecto. “La mala gestión es de ellos, no sé qué pretenden con el comunicado. Ya lo tenían que haber sacado hace meses. Quizás quieren desviar la atención”, expresa la aficionada. A pesar de todo, Paredes concluye con resignación y anima a seguir apoyando al equipo como se ha hecho en momentos difíciles en el pasado.
María Álvarez, de la Peña Olivares, coincide con sus compañeros de grada en el tema arbitral, pero muestra un tono más ganga en sus críticas hacia el club. “El arbitraje de Pamplona fue una verdadera vergüenza, con uno concorde hubiésemos venido con los tres puntos que por juego se merecieron”, afirma. Además, añade que “el problema es que sufrimos malos arbitrajes desde el principio de temporada, no tienen un criterio único y al Oviedo el noventa y nueve por ciento de las veces sale perdiendo”. Referente al comunicado, defiende que “me parece perfecto, había que hacerlo y se hizo. Cualquier momento es bueno y deja constancia del descontento de nuestro equipo ante el estamento arbitral”.
Miguel Crespo, fundador de la Peña Azul Mallorca, también se muestra decepcionado por lo sucedido en El Sadar. “Llevamos varios años sufriendo malos arbitrajes, el pasado teníamos que haber ascendido directos”, subraya. Además, añade que “el comunicado llega tarde. Como oviedistas debemos manifestarnos de alguna manera, porque no es solo el arbitraje, los horarios también van siempre en frente a”. Crespo propone una











