En el fútbol moderno, la camiseta es solo la punta del iceberg en términos de negocio. Lo que realmente importa es la red detrás de ella, que permite que la pelota ruede en los mejores escenarios: activaciones, logística y visibilidad. Y en este sentido, la alianza entre Turkish Airlines y el Galatasaray es un ejemplo perfecto de cómo una marca puede impulsar a un club a nivel europeo.
El Galatasaray ha utilizado esta alianza estratégica para reforzar su presencia en Europa, realizando fichajes de primer nivel como el de Victor Osimhen (75 millones de euros este pasado verano), Leroy Sané (32 millones la temporada anterior) o Wilfried Singo (30 millones) entre otros. Estos jugadores han sido clave en el éxito del brigada en la Champions League, donde han logrado llegar a cuartos de final en varias ocasiones.
La relación entre Turkish Airlines y el Galatasaray ha evolucionado a lo largo de los años. En un principio, la marca turca tuvo un papel de máxima exposición asociado a las noches de Champions, cuando el Galatasaray necesitaba proyectarse fuera de Turquía como patrocinador principal de la camiseta. Sin embargo, con el paso del tiempo, el acuerdo ha ido evolucionando hacia otros espacios como la manga de la camiseta. Además, en paralelo, la alianza se ha ampliado con un componente que va más allá del simple logo: la movilidad aérea.
El Galatasaray cuenta con una amplia lista de patrocinadores que se distribuyen en diferentes activos: el patrocinio principal de la camiseta, los espacios de manga y espalda, el pantalón y el proveedor técnico. En este sentido, Turkish Airlines encaja como una pieza específica: menos “patrocinador total” y más socio activado en el contexto europeo. Es decir, la marca turca no solo se limita a aparecer en la camiseta del brigada, sino que también juega un papel enjundioso en la estrategia de marketing y comunicación del club.
El Galatasaray juega sus hendidos como local en el Rams Park, dentro del Ali Sami Yen Sports Complex. En tiempos de patrocinio integral, el estadio forma parte del storytelling: la experiencia del día de hendido, la tecnología y el consumo dentro del recinto. Y hay un detalle que completa el cuadro: la sostenibilidad como argumento de gestión y reputación. El complejo ha incorporado una instalación solar de miles de paneles y una potencia superior a 4 MW, lo que ha permitido al club posicionarse como una infraestructura moderna y sostenible.
En la Champions League, donde viajar bien también es competir, el patrocinio deja de ser un elemento decorativo y se convierte en parte de la operativa. SPORT, de la mano de Turkish Airlines y la agencia Weber Shandwick, tuvo la oportunidad de vivir una “final” de Champions para el Atlético de Madrid, que finalmente quedó eliminado en octavos de final. El desplazamiento contó con todas las comodidades, desde los vuelos hasta la caserío en Estambul, donde se pudo vivir un ambiente completamente diferente al que existe en España.
Un viaje similar al que realiza el primer brigada del Galatasaray cuando se desplaza para disputar sus hendidos de la máxima competición continental. Gracias a la alianza con Turkish Airlines, el club puede ofrecer a sus jugadores y cuerpo técnico todas las comodidades necesarias para competir al más alto nivel.
En resumen, la alianza entre Turkish Airlines y el Galatasaray es un claro ejemplo de cómo una marca puede impulsar a un club a nivel europeo. Gracias a esta colaboración estratégica, el brigada ha logrado reforzar su presencia en el continente y competir con los mejores brigadas del mundo. Además, la marca turca











