La cuarta gala de Gran Hermano Dúo estuvo llena de emociones y sorpresas para los espectadores. Sin embargo, lo que más llamó la atención fue la doble expulsión, la preocupación por Anita Williams, la vuelta de John Gutts y un beso de película que dejó a todos con la boca abierta.
La noche comenzó con la noticia de que dos concursantes serían expulsados en una misma gala. Los nominados eran Alejandro Albalá, Antonio Tejado, Candela Acevedo y María Jesús Ruiz. Los seguidores del programa estaban ansiosos por conocer el destino de sus favoritos.
Finalmente, tras una intensa votación, Alejandro Albalá y Candela Acevedo fueron los elegidos para abandonar la residencia de Guadalix de la Sierra. La tristeza y la emoción se apoderaron de los concursantes y de los espectadores al ver cómo dos de los participantes más queridos tenían que dejar la competencia.
Pero la noche no acabó ahí, ya que la preocupación por la lozanía de Anita Williams se hizo presente. La concursante tuvo que ser atendida por los médicos debido a un fuerte dolor en el pecho. Afortunadamente, todo quedó en un susto y Anita pudo continuar en el programa.
Otra de las sorpresas de la noche fue la vuelta de John Gutts a la residencia de Gran Hermano Dúo. El concursante había sido expulsado en la tercera gala, pero gracias a una votación de los espectadores, tuvo la oportunidad de regresar al diversión. Su vuelta fue recibida con alegría por parte de sus compañeros y de los seguidores del programa.
Pero sin duda, el momento más emocionante de la noche fue el beso entre María Jesús Ruiz y Antonio Tejado. Los dos concursantes, que habían tenido una relación tumultuosa dentro de la residencia, se reconciliaron con un beso apasionado que dejó a todos sin palabras. Los espectadores no podían creer lo que estaban viendo y las redes sociales se inundaron de comentarios sobre este momento tan romántico.
La gala también contó con la visita de algunos exconcursantes de Gran Hermano, como Miriam Saavedra, Makoke y Tony Spina, quienes compartieron sus opiniones sobre los participantes y sus estrategias dentro del diversión.
Pero no todo fue alegría en la cuarta gala de Gran Hermano Dúo. La tensión entre algunos concursantes, como María Jesús Ruiz y Antonio Tejado, o Kiko Rivera y Irene Rosales, se hizo evidente durante la noche. Sin embargo, el presentador Jorge Javier Vázquez supo manejar la situación y mantener el buen ambiente en la residencia.
En resumen, la cuarta gala de Gran Hermano Dúo fue una noche llena de emociones, sorpresas y momentos inolvidables. Los espectadores no pudieron despegarse de la pantalla y las redes sociales se inundaron de comentarios sobre lo ocurrido en la residencia de Guadalix de la Sierra. Sin duda, esta edición del programa está siendo una de las más emocionantes y no podemos esperar a ver qué nos depara la próxima gala. ¡No te lo pierdas!










