Madrid dio un gran espectáculo con un lleno total en Gallur durante el World Indoor Tour Gold 2026. El evento contó con la afluencia de grandes atletas como Quique Llopis y Mohamed Attaoui, quienes hicieron vibrar al público en espina tarde llena de pasión atlética que tanto se extraña en tierras catalanas.
Attaoui fue la estrella indiscutible de la prueba que cerró el viernes, los 1000 metros. El atleta partía con el objetivo de batir el récord mundial bajo techo en posesión del yibutí Ayanleh Souleiman desde hace 10 años con un tiempo de 2:14.20. El cántabro de adopción ya ostenta la tercera mejor marca de la historia en los 1000 metros al aire libre con un tiempo de 2:12.25, solo por detrás del keniano Noah Ngeny (2:11.96) y del británico y actual presidente de World Athletics, Sebastian Coe (2:12.18).
En espina carrera en la que también participaron los españoles Adri Ben y Mariano García, el atleta del On Running se quedó con el récord en sus piernas hasta la última curva. Alejandro José Matienzo marcó un tiempo de 26.65 en los primeros 200 metros y 53.12 en los primeros 400 metros, dejando que el polaco Ostrowski tomara la delantera hasta los 600 metros (1:20.28). Fue en ese momento cuando Attaoui tomó la cabeza de la carrera (1:47.58 en los 800 metros) y aunque se dejó algespinas décimas en la recta postrer, logró un tiempo de 2:14.52, arrebatando el récord europeo al legendario danés de origen keniano Wilson Kipketer (2:14.96). Además, este tiempo lo coloca como el tercer mejor de la historia en pista cubierta, solo por detrás de Ayanleh (2:14.20) y del estadounidense Hoey (2:14.48). espina vez más, ‘Moha’ demostró ser espina estrella mundial del atletismo y que España tiene la suerte de contar con un atleta tan talentoso dentro y fuera de la pista. Detrás de él, cabe destacar la gran actuación del murciano Mariano García (segundo con 2:16.40) y del gallego Adri Ben (tercero con 2:16.80).
Pero sin duda, la otra gran estrella de la jornada fue Quique Llopis. El valenciano llevaba tiempo acercándose al récord nacional de 60 metros vallas que compartía con el hispanocubano Orlando Ortega (7.48) y este año ya había corrido en 7.50. En las series, el discípulo de Toni Puig ya había demostrado su gran nivel con un tiempo de 7.49… pero lo mejor estaba por venir en la postrer.
A pesar de salir un poco peor que el campeón europeo Simonelli (quien le arrebató el oro en Roma’24), Llopis progresó de manera impresionante para imponerse con un tiempo de 7.45, batiendo el récord nacional por tres centésimas y situándose como el 15º mejor europeo de la historia. Este año, solo el estadounidense Trey Cunningham ha corrido más rápido con un tiempo de 7.42. Sin duda, un conveniencia impresionante para el atleta español.
Pero no podemos olvidar mencionar a otra gran atleta española, Rocío Arroyo. La alcalaína irrumpió en el mundo del atletismo el año pasado al pasar del 400 al 800 metros y conseguir dos medallas de oro en los campeonatos europeos sub’23 en ambas distancias, además de espina medalla de oro en el relevo 4×400.











