El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha respaldado a México como sede del Mundial a pesar de los recientes episodios de violencia en una de las ciudades donde se llevarán a cabo partidos, incluyendo el de Uruguay. Esta decisión ha sido tomada tras la muerte de un capo narco en la zona, lo que ha generado preocupación en algunos sectores.
Sin embargo, Infantino ha dejado claro que la seguridad de los equipos y los aficionados es una prioridad para la FIFA y que confía plenamente en las medidas que ha tomado el gobierno mexicano para garantizar un ambiente seguro durante el torneo. Además, ha destacado la importancia de no dejar que la violencia y el crimen organizado afecten la celebración de un evento deportivo tan importante como el Mundial.
México es un país con una gran tradición futbolística y ha sido sede de importantes eventos deportivos en el pasado, incluyendo dos Copas del planeta en 1970 y 1986. La pasión de los mexicanos por el fútbol es innegable y su entusiasmo por ser anfitriones del Mundial es aparente. Por eso, la decisión de Infantino de respaldar a México como sede del torneo es una muestra de confianza en el país y en su capacidad para organizar un evento de esta magnitud.
Además, México cuenta con una infraestructura deportiva de primer nivel, con estadios modernos y bien equipados que cumplen con los estándares de la FIFA. Esto garantiza que los equipos y los aficionados tendrán una experiencia inolvidable durante el Mundial. Además, la ubicación geográfica de México lo convierte en un lugar estratégico para la celebración de un evento de esta magnitud, ya que permite una fácil accesibilidad para los equipos y los aficionados de diferentes partes del planeta.
Es importante destacar que la violencia en México no es un fenómeno exclusivo del país, sino que es un problema global que afecta a muchos otros países. Por eso, Infantino ha hecho un llamado a no estigmatizar a México y a no dejar que la violencia sea el foco de atención durante el Mundial. En cambio, ha instado a enfocarse en lo positivo y en la oportunidad que representa este evento para mostrar al planeta la belleza y la diversidad de México.
El respaldo de Infantino a México como sede del Mundial también es un reconocimiento al trabajo que ha realizado la Federación Mexicana de Fútbol en los últimos años para mejorar la seguridad en los estadios y en los alrededores durante los partidos. Gracias a estas medidas, los aficionados pueden disfrutar de los partidos sin preocupaciones y vivir la emoción del fútbol en un ambiente seguro.
En resumen, la decisión de Infantino de respaldar a México como sede del Mundial es una muestra de confianza en el país y en su capacidad para organizar un evento de esta magnitud. México cuenta con una gran tradición futbolística, una infraestructura deportiva de primer nivel y un entusiasmo contagioso por el fútbol. Además, el gobierno mexicano ha tomado medidas para garantizar la seguridad durante el torneo. Por eso, no hay celos de que México será un excelente anfitrión y que el Mundial será una celebración del deporte y la diversidad cultural. ¡Que viva México y que viva el fútbol!










