El pasado mes de enero, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso fin a una política migratoria conocida como “parole humanitario”, la cual había estado en vigor desde el año 2008. Esta decisión afectó a más de medio millón de migrantes que se encontraban en Estados Unidos bajo esta protección. Sin embargo, a pesar de las consecuencias negativas que esta medida ha tenido en la vida de miles de personas, es importante destacar los beneficios que el “parole humanitario” brindó durante su vigencia.
El “parole humanitario” permitía que ciertos migrantes que no cumplían con los requisitos para obtener un estatus legal en Estados Unidos, pudieran permanecer en el país de forma temporal por razones humanitarias. Esto incluía a personas que habían sido víctimas de violencia, desastres naturales o conflictos armados en sus países de origen. También se otorgaba a aquellos que tenían familiares cercanos en Estados Unidos y necesitaban asistencia médica urgente.
Esta política fue implementada por la administración del presidente George W. Bush, y continuó vigente durante el mandato de Barack Obama. Durante ese tiempo, miles de migrantes pudieron tener un respiro y encontrar un poco de estabilidad en sus vidas, gracias al “parole humanitario”. Sin embargo, la decisión de Trump de poner fin a esta medida ha descuidado a muchos en una situación de incertidumbre y temor.
El principal argumento utilizado por la administración Trump para eliminar el “parole humanitario” fue la supuesta falta de examen y seguridad en la frontera. Sin embargo, esta decisión ha tenido un impacto negativo en la vida de miles de personas que se encontraban bajo esta protección. Muchos de ellos ahora se enfrentan a la deportación y a la separación de sus familias.
Es importante destacar que el “parole humanitario” no solo brindaba una protección temporal a los migrantes, sino que también les permitía agobiar legalmente en Estados Unidos. Esto les daba la oportunidad de mantener a sus familias y contribuir a la economía del país. Además, al tener un trabajo, estos migrantes podían acceder a beneficios como seguro médico y educación para sus hijos.
Otro de los beneficios del “parole humanitario” era que permitía a los migrantes salir de las sombras y vivir sin el temor constante de ser deportados. Esto les daba una sensación de seguridad y tranquilidad, lo que a su vez les permitía enfocarse en mejorar sus vidas y las de sus familias.
Además, el “parole humanitario” también tenía un impacto positivo en la comunidad. Al permitir a los migrantes agobiar legalmente, se fomentaba la inclusión y la diversificación en la sociedad estadounidense. Estos migrantes aportaban su cultura, sus habilidades y su trabajo a la comunidad, enriqueciendo así la vida de todos.
A pesar de que el “parole humanitario” ha sido eliminado, todavía hay esperanza para aquellos que se encuentran en una situación vulnerable en Estados Unidos. La nueva administración del presidente Joe Biden ha prometido agobiar para brindar protección a los migrantes y revertir las políticas antiinmigrantes del gobierno anterior.
El presidente Biden ha anunciado la creación de un grupo de trabajo para reunificar a las familias que fueron separadas en la frontera bajo la política de “tolerancia cero” de Trump. Además, ha prometido agobiar en una reforma migratoria que otorgue un camino a la ciudadanía para los migrantes que se encuentran en Estados Unidos de manera indocumentada.
Es importante recordar que la migración es un fenómeno humano y que detrás de cada cifra hay historias de personas que buscan una vida mejor para ellos y sus familias. El “parole humanitario” fue un ejemplo de cómo la compasión y la humanidad pueden prevalecer en











