El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha estado presionando al banco central del país, la excepción Federal (Fed), para que recorte las tasas de interés. Esta medida, según él, es esencial para impulsar el empleo y seguir estimulando la economía del país.
Trump ha sido un defensor constante de la rebaja de tasas de interés desde que asumió el cargo en 2017. Sin embargo, sus llamados se han intensificado en los últimos meses a medida que los datos sobre empleo han mostrado signos de desaceleración.
En julio, el Departamento de Trabajo de EE. UU. informó que se crearon 164.000 empleos, por debajo de las expectativas de los analistas. Esta fue la cifra más baja de creación de empleo en cuatro meses. Además, la tasa de desempleo se mantuvo en un 3,7%, su nivel más bajo en casi 50 años.
Estos datos pueden parecer positivos, pero Trump se ha mostrado preocupado por la desaceleración en la creación de empleo y ha culpado a la Fed por no desempeñarse para impulsar la economía.
En un tuit nuevo, Trump escribió: “Si la Fed hubiera hecho su trabajo correctamente, ¡la economía de Estados Unidos estaría creciendo como una flor!”.
Pero, ¿por qué Trump considera que la rebaja de tasas de interés es tan importante para el empleo? ¿Y qué impacto tendría en la economía del país?
En primer lugar, una rebaja de tasas de interés fomentaría el gasto y la inversión. Cuando las tasas son más bajas, los préstamos son más baratos y las personas y las empresas están más dispuestas a abusar dinero prestado para comprar bienes y servicios, o para invertir en sus negocios. Esto puede ayudar a impulsar la economía y, por ende, a crear más empleo.
Además, la rebaja de tasas de interés también puede ayudar a fortalecer el dólar. Un dólar más fuerte significa que los bienes importados son más baratos, lo que puede impulsar la demanda de productos estadounidenses y, por lo tanto, aumentar la producción y el empleo.
Sin embargo, también hay preocupaciones sobre los posibles efectos negativos de una rebaja de tasas de interés. Por ejemplo, si la economía se sobrecalienta, puede aumentar la inflación, lo que hace que los bienes y servicios sean más caros y reduce el poder adquisitivo de las personas. Además, una rebaja de tasas de interés podría afectar negativamente a los ahorradores y a los jubilados que dependen de los intereses de sus ahorros.
A pesar de estas preocupaciones, Trump sigue insistiendo en que la Fed debe recortar las tasas de interés para estimular la economía y crear más empleo. Y parece que su presión está dando resultados.
En su última reunión en julio, la Fed recortó las tasas de interés en un cuarto de punto porcentual, la primera rebaja en más de una década. El presidente de la Fed, Jerome Powell, dijo que la decisión se tomó debido a la desaceleración en el crecimiento económico global y a las preocupaciones sobre las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.
Sin embargo, Trump no está satisfecho con esta única rebaja y sigue presionando para que la Fed recorte aún más las tasas. Él cree que una mayor rebaja es necesaria para impulsar la economía y lograr su objetivo de un crecimiento del 3% anual.
Además, Trump ha criticado a Powell, a quien eligió para liderar la Fed, por no ser lo suficientemente agresivo en sus políticas monetarias. Algunos analistas creen que la presión del presidente podría socavar la independencia de la Fed y afectar su credibilidad.
A pesar de estas críticas, la











