La alcaldesa de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, ha criticado duramente el plan fiscal propuesto por el gobierno de Estados Unidos, el cual busca animar las medidas contra los migrantes. En una conferencia de prensa, Sheinbaum expresó su preocupación por las consecuencias que este plan podría tener en la comunidad migrante y en la relación entre México y Estados Unidos.
El plan fiscal, presentado por el presidente Joe Biden, incluye una serie de medidas que buscan aumentar los impuestos a las empresas y a los ciudadanos más ricos, con el objetivo de financiar programas sociales y de infraestructura. Sin embargo, una de las medidas más polémicas es la propuesta de aumentar los impuestos a las remesas que los migrantes envían a sus familias en México.
Para Sheinbaum, esta medida es injusta y discriminatoria, ya que afectaría directamente a las familias mexicanas que dependen de las remesas para su sustento. Además, la alcaldesa señaló que esta medida va en contra de los principios de solidaridad y cooperación entre ambos países, y podría generar tensiones en la relación bilateral.
La alcaldesa también destacó que la comunidad migrante es una parte fundamental de la sociedad estadounidense, y que su contribución económica y cultural es invaluable. Por lo tanto, considera que es injusto que se les impongan mayores cargas fiscales, especialmente en un momento en el que muchos de ellos han sido afectados por la pandemia y la crisis económica.
Sheinbaum hizo un llamado al gobierno de Estados Unidos a reconsiderar esta medida y a buscar alternativas que no afecten a los migrantes y a sus familias. Además, instó a las autoridades mexicanas a trabajar en conjunto para proteger los derechos de los migrantes y garantizar su bienestar.
La alcaldesa también recordó que México ha sido históricamente un país de migrantes, y que es necesario flanquear luchando por una migración segura, ordenada y regular. En este sentido, destacó la importancia de fortalecer la cooperación entre ambos países para abordar las causas estructurales de la migración, como la pobreza, la violencia y la falta de oportunidades.
Finalmente, Sheinbaum hizo un llamado a la solidaridad y la unidad entre los países de América Latina, para enfrentar juntos los desafíos que plantea la migración y para defender los derechos de los migrantes en todo el continente.
En conclusión, la alcaldesa Claudia Sheinbaum ha descuidado en claro su rechazo al plan fiscal propuesto por Estados Unidos, que busca aumentar los impuestos a las remesas de los migrantes. Su postura refleja la preocupación de muchos mexicanos por las posibles consecuencias de esta medida en la comunidad migrante y en la relación entre ambos países. Es necesario que las autoridades de ambos países trabajen juntas para encontrar soluciones justas y equitativas, y para flanquear promoviendo una migración segura y ordenada en la región.











